Greenpeace pide a Calderón promover acciones "contundentes" contra el cambio climático

jueves, 7 de enero de 2010

MADRID, 7 de enero (apro).- En su primer conferencia de prensa luego de pasar 20 días en prisión por protestar en la pasada cumbre mundial del clima en Copenhague, Juanxto López de Uralde, presidente de Greenpeace España, hizo hoy un llamado al gobierno de México, donde se celebrará la próxima reunión en diciembre de este año, para que promueva acciones contundentes contra el cambio climático.
Además, pidió espacios para los ambientalistas puedan realizar protestas pacíficas son problemas.
    “Queremos pedirle a México que exija a los líderes mundiales que se den cita en esta reunión una acción contundente contra el cambio climático y que también deje espacio a los ciudadanos para poder expresarse”, dijo horas después de ser liberado.
De acuerdo con un comunicado difundido por Greenpeace, la conferencia de celebró a bordo del buque insignia de la organización, Rainbow Warrior, atracado en el puerto de Copenhague.
Acompañado por los otros tres arrestados, la noruega Nora Christiansen, el suizo Christian Scmutz y el holandés Joris Thijssen, López de Uralde consideró que Dinamarca les infringió un “castigo absolutamente desproporcionado”.
“Sabíamos que nos iban a detener pero debería haber una proporción entre el acto cometido y el castigo impuesto. Tiene que haber una proporcionalidad y esto no se debe repetir”, consideró.
    Es “sumamente grave” que esto siga pasando en un país europeo en pleno siglo XXI, agregó.
    “El trato en la cárcel ha sido innecesariamente cruel. No hay motivos para que activistas pacifistas no puedan hacer una llamada a sus familias en navidades, no puedan leer un libro o les priven de todo tipo de comunicación. Greenpeace ha prestado su colaboración en la investigación desde el principio, pero el único interrogatorio que se nos ha hecho fue después de 20 días de prisión”, dijo.
    Unas horas después de abandonar la prisión de Vestre Faengsel, el activista consideró que en toda sociedad democrática “tiene que haber espacio de protesta pacífica, si no, entramos en un túnel que nos aleja de la democracia”.
    Los cuatro activistas de Greenpeace, vestidos de etiqueta, lograron acceder a la cena de gala que se celebró la víspera del día crucial de la cumbre mundial del clima de Copenhague, Juantxo López de Uralde accedió como “jefe de Estado” de Greenpeace, Nora Christiansen, como su esposa, y Christian Schmutz, como su personal de seguridad.
    Los tres activistas fueron conducidos a través del cordón de seguridad de la cena de gala para jefes de Estado, que encabezaba la reina Margarita II. Desplegaron una pancarta ante los líderes sobre la necesidad urgente de proteger del cambio climático al mundo en la que se leía: “Los políticos hablan, los líderes actúan”.
    Joris Thijssen, responsable internacional de la Campaña de Energía y Cambio Climático, fue detenido al día siguiente.
    Los cuatro activistas estuvieron recluidos en prisión preventiva bajo acusaciones de suplantación de un cargo público, falsificación de matrícula diplomática y allanamiento de morada con la agravante de que se trata de una sede de la Corona de Dinamarca, donde se encontraba presente la reina Margarita II.
    El presidente de Greenpeace España dijo que volvería a hacerlo “una y mil veces”, y consideró que fue la presión ciudadana e internacional, lo que permitió su liberación, aunque las autoridades danesas justificaron que la organización proporcionó el nombre de otros cinco activistas que participaron en la organización de la protesta.
    La organización anunció que no evadirá el caso y que está dispuesta a seguir el proceso ante la justicia danesa.

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