Nuevo León: se multiplican atentados contra celadores

martes, 19 de octubre de 2010

Monterrey, N.L., 19 de octubre (apro).- Dos celadores de  penales estatales fueron acribillados la noche del lunes mientras circulaban en un auto al poniente de Monterrey.

La esposa de uno de ellos, quien los acompañaba, resulto ilesa.

La Procuraduría de Nuevo León informó que los hechos ocurrieron a las 21:30 horas de este lunes cuando los custodios circulaban en una camioneta Explorer blanca con placas de Nuevo León sobre la avenida Rangel Frías, a la  altura de la colonia Francisco Naranjo.

Aparentemente varios coches interceptaron la camioneta y de ellos descendieron hombres  con fusiles que acribillaron a los celadores.

Después de disparar contra el auto y herir de muerte a los dos hombres, uno de los pistoleros se aproximó a pie y los remató a corta distancia.

Las víctimas fueron identificadas como Jesús Gallardo de la Rosa, de 36 años, propietario de la unidad, que ocupaba el asiento de conductor, y Ricardo Palomina Ávila, de 35 años, copiloto.

Por razones de seguridad, la Procuraduría se reservó el nombre de la mujer.
Este es el más reciente ataque contra celadores.

El 6 de octubre a las 7 de la tarde, desconocidos abrieron fuego contra el custodio Onésimo González Ramírez, cuando caminaba por la Plaza Peatonal Morelos, en su cruce con Juárez, uno de los lugares más concurridos del centro de Monterrey.

En el ataque el servidor público fue lesionado, aunque las balas también impactaron  a Lucila Quintanilla Ocañas, de 21 años, estudiante de la Universidad Autónoma de Nuevo León, quien pasaba por el lugar.

Lucy, como le decían a la estudiante de Artes Visuales, pereció al instante.

González Ramírez fue dado de alta días después.

El 29 de septiembre por la noche, otro celador también fue asesinado a tiros cuando caminaba por la avenida Rodrigo Gómez a unas cuadras del Penal de Topo Chico.

Desconocidos lo abatieron con una ametralladora Uzi.

El 16 de ese mismo mes, dos custodios del penal de Cadereyta fueron levantados cuando se transportaban rumbo a Monterrey en un camión de la penitenciaría, junto con otros 23 de sus compañeros. A la altura del municipio de Juárez, a 20 kilómetros al oriente de Monterrey, el camión fue interceptado por sujetos armados que obligaron a los dos celadores a bajar y se los llevaron sin que hasta ahora hayan aparecido.

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