Homenaje a Alí Chumacero en Bellas Artes

domingo, 24 de octubre de 2010

MÉXICO, D.F., 24 de octubre (apro).- Los restos del poeta nayarita Alí Chumacero abandonaron el Palacio de Bellas Artes luego del homenaje póstumo que recibió por parte de amigos, familiares, colegas y funcionarios del INBA y del Conaculta. 

El cortejo fúnebre se dirigió de regreso a la agencia funeraria de la colonia San Rafael donde fue velado la víspera, y en donde en punto de las 18:00 horas será cremado.

El cuerpo de Alí Chumacero llegó en punto de las 10:43 horas al Palacio de Bellas Artes. Ahí se le rindió una cálida despedida que incluyó la lectura de parte de su obra.

La directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Teresa Vicencio Álvarez, lamentó el deceso del escritor y aseveró que su desaparición significa una enorme pérdida para los mexicanos, “tuvo una vida prolífica, en la que se dedicó a la poesía y a la edición de textos fundamentales de la literatura nacional como El laberinto de la soledad, de Octavio Paz; La región más transparente, de Carlos Fuentes, y el poema Muerte sin fin, de José Gorostiza, entre otras obras celebres”.

Vicencio Álvarez recordó que hace dos años, cuando el escritor recibió en este mismo recinto un reconocimiento por parte del INBA con motivo de su 90 aniversario de vida, expresó:

“Quiero que a la hora de la hora, cuando me vaya con mi música a otra parte, me recuerden como un hombre venido de un pueblo pequeño que se llama Acaponeta, de un estado pequeño que se llama Nayarit”.

También dijo Chumacero:

“No soy un intelectual, yo trabajo como un albañil, viendo papeles y anotando. No acarreo ladrillos, pero tomo la pluma para hacer trabajo menor. Nunca dejaré de ser un obrero del libro”.

Chumacero se distinguió como uno de los editores que marcaron el rumbo de la literatura del siglo XX con su trabajo en el Fondo de Cultura Económica, donde laboró durante casi 60 años como corrector, redactor, tipógrafo y editor.

 

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