Rescatan a 23 indocumentados en Tabasco

miércoles, 27 de octubre de 2010

VILLAHERMOSA, Tab., 27 de octubre (apro).- La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó que la Policía Ministerial detuvo a una mujer y un hombre, integrantes de una red de traficantes y secuestradores de indocumentados centroamericanos, y recataron a 24 de sus víctimas.
     María Cruz González Contreras y Carlos Alfredo Magaña Pérez, de 34 y 21 años, ambos tabasqueños, fueron arrestados en un domicilio ubicado en la carretera a Bosques de Saloya-ranchería Emiliano Zapata del municipio de Centro, donde fueron rescatados 23 indocumentados, ocho hombres, nueve mujeres y seis menores de edad, entre 7 y 12 años, además de un mexicano, quienes se encontraban secuestrados.
    Al ser interrogados, los indocumentados manifestaron ser originarios del país de Honduras y haber salido hacia Estados Unidos en busca de trabajo ó reunirse con familiares que viven en ese país.
Relataron que fueron trasladados de Honduras a la frontera con Guatemala, cruzando el río en lancha hasta llegar a Guatemala, donde transbordaron un autobús para llegar a la frontera de Corozal y nuevamente en autobús hasta el municipio de Palenque, Chiapas, donde fueron interceptados por sus captores y trasladados a donde fueron rescatados.
En este sitio los mantenían secuestrados desde el 24 de octubre, donde los obligaron a proporcionar datos de familiares en Honduras para solicitarles diversas cantidades de dinero a cambio de liberarlos y permitirles continuar su camino hacia Estados Unidos.
Alejandro Galileo Castañón Coronel, de origen mexicano, informó que el pasado viernes 22 salió de su domicilio de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, con dirección a Villahermosa, y que al llegar fue interceptado por un grupo de sujetos quienes lo llevaron hasta un domicilio donde lo mantuvieron privado de la libertad hasta que fue rescatado, sometiéndolo durante ese tiempo a toda clase de vejaciones físicas.
Señaló que mientras estuvo cautivo, llamaron a sus familiares para solicitarle la cantidad de 500 mil pesos a cambio de su liberación.
Los dos detenidos confesaron pertenecer a una red de traficantes de indocumentados y que su función era cuidarlos en el domicilio de su propiedad y cobrar los giros que familiares de los indocumentados les depositaban en una institución bancaria a su nombre, los cuales eran depositados en dólares y por los que recibían una comisión.