Yo no vengo a decir un discurso, nuevo libro de García Márquez

martes, 5 de octubre de 2010

MÉXICO, D.F., 5 de octubre (apro).- La editorial Mondadori pondrá a la venta el próximo viernes 29 en España y Latinoamérica el nuevo libro de Gabriel García Márquez titulado Yo no vengo a decir un discurso.
    El libro consta de 22 escritos y marcará el regreso a las letras del escritor colombiano luego de casi seis años de ayuno, cuando publicó Memorias de mis putas tristes, una novela breve que narra la conmovedora historia de un anciano periodista que en su cumpleaños número 90 decide regalarse una noche de placer con una adolescente virgen y, sin esperarlo, se enamora por primera vez en su vida.
Los textos fueron escritos para ser  leídos por el mismo García Márquez ante una audiencia, y recorren prácticamente toda  su vida, desde el que escribe a los 17 años para despedir a  sus compañeros que se graduaban en el Liceo de Zipaquirá, en 1944,  hasta el que lee ante las Academias de la Lengua y los reyes de  España al cumplir ochenta años, en 2007.  
“¿Qué hago yo encaramado en esta percha de honor, yo que siempre  he considerado los discursos como el más terrorífico de los  compromisos humanos?”. Con esas palabras, el Premio Nobel de Literatura dejó claro el rechazo a la  oratoria que se aprecia desde sus primeros textos.
“Yo no vengo a  decir un discurso", frase que eligió García Márquez como título del nuevo libro, es la advertencia que hace a sus compañeros del Liceo  desde las primeras líneas.  
En el siguiente texto, “Como comencé a escribir”, pronunciado ya como exitoso autor de Cien años de soledad en 1970, previene a sus  oyentes de su aversión a hablar en público: "Yo comencé a ser  escritor en la misma forma que me subí a este estrado: a la fuerza".  
En su tercer intento, al recibir el premio Rómulo Gallegos en 1972  por Cien años de soledad, afirma que ha aceptado "hacer dos de las  cosas que me había prometido no hacer jamás: recibir un premio y  decir un discurso".
Sin embargo, ese rechazo cambió 10 años  después, al recibir el Premio Nobel de Literatura y tener que  escribir el discurso más importante al que pueda enfrentarse un autor.  
El resultado fue una obra maestra: La soledad de América Latina.  Desde entonces, el escritor colombiano acepta este compromiso como persona pública, cuya presencia es solicitada a lo largo y ancho del mundo, por lo que los  discursos se han vuelto parte de su vida.
Según Mondadori, los textos de Yo no vengo a decir un discurso no sólo sintetizan las obsesiones de García Márquez como escritor, sino que recogen asuntos que le han preocupado como ciudadano, como los problemas de su Colombia natal, la proliferación nuclear o los desastres ecológicos, incluso el futuro de la juventud y la educación en América Latina, entre otros muchos.

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