No me voy, dice gobernador de Nuevo León

jueves, 7 de octubre de 2010

MONTERREY, N.L., 7 de octubre (apro).- A pesar de la irritación social y empresarial por el clima de violencia que priva en la entidad, el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz descartó hoy toda posibilidad de abandonar el cargo.
“Nosotros no estamos distraídos en especulaciones de carácter político ni en conspiraciones falsas", dijo.
            En conferencia de prensa, en la que anunció una recompensa de 200 mil pesos a quienes proporcionen informes sobre los autores del asesinato de la estudiante Lucila Quintanilla Ocañas, de 21 años de edad, en una balacera ocurrida ayer en el centro de esta ciudad, Medina admitió que en el estado se vive una compleja situación.
           "Estamos trabajando de manera muy estrecha con las autoridades federales. Nuevo León también se ha constituido en este clima difícil”, señaló.
            Añadió: "Estamos viviendo momentos muy complejos. Es una batalla que se libra todos los días. Estamos aquí sentados las fuerzas federales y las estatales y estamos haciendo un esfuerzo, no sólo de despliegue, sino de inteligencia y de capacidades de otra índole que no podemos dar a conocer de manera pública".
            En marzo pasado, después de que Medina convocó a una marcha por la paz tras el asesinato de los dos estudiantes del Tecnológico de Monterrey, la dirigencia estatal del PAN inició una campaña por medio de mantas colocadas en espacios públicos, que decían: “No marches, mejor márchate Medina”.
            Por su parte, el alcalde panista de esta ciudad, Fernando Larrazábal Bretón, afirmó que es “insoportable” la situación en la entidad debido a la inseguridad.
           “Lo que sucedió ayer rebasó ya los límites porque hay personas inocentes que han sido víctimas del enfrentamiento entre personas en una plaza que es tan visitada como la Plaza Morelos", dijo.
            Por ello, Larrazábal pidió una mayor presencia de las fuerzas federales ante las limitaciones que, dijo, tienen los municipios para combatir a los grupos de la delincuencia organizada.
            En tanto, hoy fueron velados los restos de la estudiante Quintanilla Ocañas, asesinada ayer por sicarios que, según versiones oficiales, pretendían ejecutar en el centro de esta ciudad al celador Onésimo González Ramírez, quien resultó levemente herido.
            El cuerpo se encontraba en una capilla ubicada en el cruce de Porfirio Díaz y Rayón, en el centro del municipio de San Nicolás, donde residía la alumna de la facultad de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
            La joven será sepultada mañana en el panteón de Dolores de esta ciudad.
           Por su parte, organismos civiles convocaron a una manifestación con veladoras esta noche en el cruce de las calles Morelos y Juárez, donde fue asesinada Quintanilla Ocañas.

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