Neurastenia

viernes, 12 de noviembre de 2010

MÉXICO, D.F., 10 de noviembre (apro).- Juego de tiempos entre la actualidad y nuestro pasado en los inicios del México independiente, teatro dentro del teatro, en un tono cómico-fársico, teniendo como personaje central la figura de Leona Vicario, son los elementos que sirven de pretexto a Ximena Escalante para su tratado escénico sobre la neurosis que, bajo el título de Neurastenia, se presenta en el Teatro Helénico.

Las acciones se desarrollan al interior de un teatro donde se realiza una puesta en escena en torno a la figura de Leona Vicario.

Repentinamente, la actriz principal sufre una crisis nerviosa que le provoca un desmayo en escena, suceso que desata una serie de conflictos que terminan por revelar los problemas emocionales de cada uno de los involucrados en la historia.

Neurastenia es producto de la edición especial de “DramaFest”, con motivo de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana.

Esta circunstancia fue una buena excusa para que Escalante escribiera esta obra, según sus propias palabras, pues “entre más leía acerca de la Independencia, más similitudes encontraba con el presente… Para mí, es una obra de teatro puro, una crítica al teatro mismo. De la historia nacional me río, porque me interesa más el presente. Me interesa la historia para pescar el presente, para entenderlo”.

Así surgieron los personajes: un ladrón con espíritu de poeta; una sirvienta con aspiraciones artísticas; un amante desilusionado; una actriz envidiosa, y un policía filósofo, quienes de pronto ponen de manifiesto sus respectivos grados de neurosis, iguales o peores del que manifiesta la actriz que interpreta a Leona Vicario.

El público observa el desarrollo de la obra sobre Vicario, lo que sucede en las entrepiernas del teatro y tras bambalinas, para ir conociendo las “peculiaridades” de cada uno de los personajes en cuestión: seres humanos llenos de temores, envidias, dudas, decepciones, inseguridades, falsedad y otra serie de “linduras”, que se convierten en un adecuado caldo de cultivo para el caos.

La dirección escénica está a cargo del experimentado Carlos Corona, quien integró un elenco de excelente nivel encabezado por Karina Gidi (Leona Vicario), acompañada por Carlos Aragón (Andrés Quintana Roo); Carmen Ramos (sirvienta), Raúl Villegas (ladrón), y Bernardo Velazco, Micaela Gramajo y Gabriela Pérez.

Esta conjunción de talentos da como resultado un divertimento escénico inteligente, a decir de Carlos Corona:

“Es una gran metáfora de mi sentir con los festejos del Bicentenario. La obra que se representa en el teatro, sobre Leona Vicario, es muy solemne, pero la crisis nerviosa de la protagonista desenmascara la falsedad, la hipocresía, las traiciones, las mentiras, etcétera.

“Por eso, para mí es una metáfora, sobre todo de este país que nos es tan doloroso. No se puede festejar el Bicentenario sin hablar seriamente de lo que nos está pasando como país. Lo padre de Neurastenia es que lo hacemos burlándonos un poco de la historia y de nosotros mismos. Pienso que la solemnidad es más mentirosa que el humor, disfraza lo importante. El humor, en cambio, desenmascara la hipocresía.”

Neurastenia se presenta los lunes a las 20:30, en el Teatro Helénico.

Comentarios