Reaparecen pirómanos en Coahuila

martes, 16 de noviembre de 2010

SALTILLO, Coah., 16 de noviembre (apro).- Las pandillas de pirómanos reaparecieron ayer en las calles de esta ciudad e incendiaron dos vehículos que se encontraban estacionados en barrios populares.

El primer caso se registró en la colonia Agua Azul, donde fue quemada una camioneta Nissan “estaquita” que se encontraba estacionada en el cruce de las calles Humboldt y Ventura de Paz.

Mientras el incendio era sofocado por un escuadrón de bomberos y decenas de patrullas de la policía municipal peinaban el área en busca de los agresores, el segundo vehículo era arrasado por las llamas en la avenida Eulalio Gutiérrez y Nardos, colonia Valle de las Flores.

Casi a la misma hora, en el otro extremo de la ciudad, un tercer vehículo se incendió en la colonia 26 de Marzo. En este caso, los bomberos señalaron que no había indicios de que el incendio hubiera sido provocado.

El pasado 18 de marzo, la Fiscalía General del Estado (FGE) presentó a un grupo de pandilleros como presuntos responsables de haber incendiado alrededor de 50 vehículos durante un año y cuatro meses.

Ese día, el fiscal ministerial de Investigación y Operación Policiaca, Domingo González Favela, informó de la detención de cuatro miembros de una pandilla denominada Los Troles, a quienes identificó como Manuel Alejandro García Becerra, El Patón o El Güero; Edgar Eduardo Contreras Guerrero, El Górgoro; Edson Ulises de la Peña Reyna, El Chupón, y José de Jesús Cázares Contreras.

De acuerdo con González Favela, la Policía Investigadora aprehendió, por separado, a los cuatro presuntos responsables de incendiar aproximadamente 50 vehículos, sin embargo, en su declaración los presuntos responsables aceptaron la responsabilidad por la quema de sólo siete automóviles.

A partir de diciembre de 2007, sin un móvil claro que permitiera establecer si la quema de automóviles tenía elementos ideológicos o relacionados con la delincuencia organizada, Los Troles actuaron a sus anchas.

Ante la ausencia de resultados, la FGE y la Dirección General de Seguridad Pública Municipal de Saltillo (DGSPM) recibieron fuertes críticas por parte de actores políticos y organismos ciudadanos, ya que lejos de capturar a los responsables, algunos ciudadanos señalaron que hubo intentos de sembrar pruebas por parte de los policías.

El 13 de noviembre de 2009, fue detenido un presunto “pirómano” que resultó ser vecino de la dueña de uno de los autos incendiados. La policía municipal intentó hacer responsable de todos los casos al detenido, según se desprende de una investigación en la que medios locales documentaron con fotografías el momento en que varios patrulleros introducían botellas, semejantes a un cóctel molotov, en la cajuela del automóvil del inculpado.

Un día después de ese hecho, “los pirómanos” quemaron una patrulla.

En un primer momento, los pandilleros “pirómanos” incendiaban automóviles de manera esporádica después de la medianoche en el centro de Saltillo, principalmente contra vehículos de modelos viejos, pero a partir de junio de 2009 los incendios se volvieron frecuentes.

En entrevista con APRO, el fiscal general Jesús Torres Charles afirmó en marzo pasado que la pandilla de Los Troles era responsable de la mayoría de la quema de vehículos.

Según el funcionario, el móvil fue “sólo el placer de quemar algo”, y señaló que técnicamente se trataba de incendiarios, no de pirómanos, como los ha llamado la prensa local, pues los factores criminológicos son diferentes entre unos y otros.

Señaló que la quema de automóviles inició a fines de 2007, cuando los delincuentes de la banda “Los Troles” se confrontaron con las pandillas “Los Diferentes” y “Los Zarcos”, las tres asentadas en el centro de la ciudad.

Cuando se le preguntó si existía algún factor ideológico en las quemas, Torres Charles respondió: “No hay elementos para pensar en un grupo antisistémico. Jamás reivindicaron sus incendios. Consideramos que como (sus acciones) fueron tomando difusión, sintieron gusto por desafiar a la autoridad”.

En diciembre pasado, el corresponsal tuvo acceso a los expedientes en los que se consignaron las diferentes líneas de investigación de la FGE.

En los documentos se registraban 46 incendios provocados con patrones semejantes, pero sólo 28 afectados habían presentado denuncias.

Según los reportes de inteligencia de la FGE, al menos 15 incendios fueron provocados por imitadores, y sus líneas de investigación apuntaban a conflictos familiares y rencillas entre particulares.

“Hay varios casos donde observamos que el afectado es un suegro que tuvo problemas con el yerno, o entre cuñados o primos o familiares y amigos, pero definitivamente no se trata de un mismo grupo operando”, afirmó un funcionario de la FGE, quien permitió el acceso a los datos.

Además, se descubrió que 20% de los incendios fueron  provocados por empresas que pretenden cobrar los seguros, como es el caso de vehículos que no fueron quemados en el primer cuadro de la ciudad y tienen un mayor valor económico.

De acuerdo con las investigaciones, otros incendios provocados habrían surgido de un grupo de extorsionadores que operaba desde noviembre de 2008 en Saltillo, haciéndose pasar por integrantes de Los Zetas.

Dicho grupo contactaba a sus víctimas presuntamente a través de mensajes escritos, llamadas telefónicas o en persona, para exigirles pagos que iban de los mil a los 20 mil pesos por concepto de protección. Los afectados eran principalmente pequeños comerciantes (tenderos, panaderos, taqueros) o particulares con bajos ingresos.

Según esa línea de investigación, quienes se negaban a pagar eran objeto de incendios en sus negocios, y el temor de los afectados impedía que interpusieran denuncias.

En la entrevista, el fiscal Torres Charles admitió que en seis casos ya resueltos encontraron que la quema de autos no estaba vinculada con la pandilla de Los Troles, ya que días después de su detención se registraron seis nuevos incendios, cuatro de ellos la madrugada del 21 de marzo pasado en Saltillo y Ramos Arizpe, y dos más el 23 del mismo mes en esta ciudad.

Desde entonces, los incendios cesaron, hasta la madrugada del pasado lunes 15, con la quema de dos vehículos en las colonias Agua Azul y Valle de las Flores.