El Vaticano actuó tardíamente en caso Maciel, admite el Papa

lunes, 22 de noviembre de 2010

MÉXICO D.F., 22 de noviembre (apro).- En una parte del libro entrevista Luz del Mundo, del periodista alemán, Peter Seewald, que saldrá a la venta este martes en varios idiomas, el Papa Benedicto XVI habla por vez primera del caso Maciel y reconoce que la iglesia actuó con “atraso” y “lentitud” para atender las denuncias de abuso sexual cometidas por el fundador de los Legionarios de Cristo.
     Además, subraya que el sacerdote mexicano fue un “falso profeta” que, admite, condujo una “vida disipada y extraviada”.
    Y más: Reconoce que el descubrimiento de la doble vida del fundador “conmovió” a la Iglesia, a pesar de conocer las acusaciones que pesaban en contra de Maciel.
“Lamentablemente, hemos llegado con mucha lentitud y atraso a abordar estas cuestiones. De alguna manera estaban muy bien ocultas y sólo desde aproximadamente el año 2000 contamos con asideros concretos al respecto”, confiesa.
En el mismo pasaje del libro, Benedicto XVI recuerda que “la compañera de Maciel reveló que tenía dos hijos con él” y añade que “en México ahora se hacen oír voces que dicen que las disculpas públicas de los Legionarios de Cristo no son suficientes y que hay que disolver la comunidad”.
Más adelante, el pontífice habla de la congregación fundada por Maciel y apunta que el resultado de la auditoría que repractica a dicha agrupación llevará a “reformas necesarias”.
Abunda sobre ese punto:
“Hay que hacer correcciones, pero en términos generales, es una comunidad sana. Hay en ella muchas personas jóvenes que quieren servir con entusiasmo a la fe. Muchos de ellos partieron de una figura falsa, pero al final se han visto llamados a adherir a una correcta”.
“Este es el hecho notable –añade–, la contradicción que, por así decirlo, un falso profeta haya podido tener un efecto positivo. A esos jóvenes hay que darles un nuevo aliento. Hace falta una estructura nueva para que no caigan en el vacío”.
Aunque la sede apostólica declaró que oficialmente las primeras denuncias de las víctimas de Maciel las recibió en 1998, el proceso eclesiástico en su contra comenzó a inicios de 2005, con la toma de declaraciones a los denunciantes en Estados Unidos y México.
Como resultado de la investigación, en mayo de 2006, El Vaticano ordenó al sacerdote mexicano retirarse a una vida “de oración y de penitencia”, alejado de toda actividad pública. Así se mantuvo hasta su muerte en enero de 2008.
El libro es producto de una serie de encuentros que el periodista Seewald sostuvo con el Papa en julio pasado en la residencia estival del Vaticano, a las afueras de Roma. El escritor reportó las respuestas improvisadas de Joseph Ratzinger a unas 90 preguntas sobre temas de actualidad, entre los cuales destaca el escándalo que ha azotado a la Iglesia a causa de los curas pederastas y la posibilidad de que un Papa renuncie a su puesto.
Sobre la pedofilia, el jerarca de la iglesia católica reconoce que después de la crisis por estos casos registrada en Estados Unidos El Vaticano debió pedir a los obispos de las demás naciones que investigaran casos similares, pero no lo hizo.
“Debió ser un deber de Roma, después, decir expresamente a todos los países: descubrid si estáis en la misma situación (de Estados Unidos), quizás podríamos haber hecho eso”, destaca.
Además, considera comprensible que las víctimas de los curas pederastas se alejen de la Iglesia porque, para ellos, “es difícil continuar creyendo que la Iglesia sea una fuente de bien, que comunica la luz de Cristo, que ayuda a las personas, esto lo puedo entender”.
En otro pasaje del libro, Benedicto XVI admite que podría dimitir como Papa en caso que sus condiciones físicas empeorasen a tal punto de no permitirle desarrollar sus tareas.
El pontífice afirma que renunciaría si “físicamente, síquicamente y espiritualmente” no pudiera desempeñar el encargo y reconoció que sus “fuerzas están disminuyendo”, en referencia a su estado general de salud.

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