Lanzan nueva edición de El Quijote en Guanajuato

lunes, 22 de noviembre de 2010

GUANAJUATO, Gto., 22 de noviembre (apro).- En el marco del XXI Coloquio Cervantino Internacional y con la ausencia del cervantista Eulalio Ferrer Rodríguez, quien falleció el año pasado en la Ciudad de México, fue lanzado en esta ciudad El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, Edición Guanajuato que, en los hechos, es una férrea defensa del texto original de Miguel de Cervantes, cuya primera edición apareció en 1605.

La publicación, a cargo del filólogo Florencio Sevilla Arroyo –editor de la obra completa de Miguel de Cervantes y uno de los más rigurosos conocedores de la literatura del Siglo de Oro Español–, fue auspiciada por el Museo Iconográfico del Quijote (MIQ), la Fundación Cervantina de México y la Universidad de Guanajuato.

Sevilla, catedrático de Literatura Española en el departamento de Filología Española de la Universidad Autónoma de Madrid, es el encargado de la “Biblioteca virtual Miguel de Cervantes”.

Además de sus anteriores participaciones en ediciones del Coloquio Cervantino, el filólogo impartió cátedra en los seminarios convocados por el Centro de Estudios Cervantinos (CEC), última pieza del entramado cultural que el renombrado publicista Eulalio Ferrer dejó en Guanajuato y que resguarda parte importante de su biblioteca.

Fue durante la estancia de Sevilla en México, para impartir esos seminarios, cuando se logró forjar la idea perseguida por Ferrer y abrazada por Benjamín Valdivia, director del CEC: preparar una edición de Don Quijote que respetara el texto original de Cervantes y remitiera al lector a la edición de la novela príncipe publicada en 1605.

La edición crítica del libro, en cuya portada aparece la pintura al óleo de Agustín Celis, nombrada “La aventura va guiando nuestras cosas”, incluye una presentación del director del MIQ, Onofre Sánchez; el texto “In honorem Eulalio Ferrer”, escrito por su hija Ana Sara Ferrer Bohorques; el ensayo “Don Quijote en Guanajuato”, del director del CEC Benjamín Valdivia; una revisión crítica de la obra del autor, por parte de Sevilla, y las dos partes de la novela.

En la contraportada del libro se lee:

“Con parejo entusiasmo por lo genuinamente cervantino, está concebida la Edición Guanajuato de Don Quijote, decididamente interesada en preservar el texto cervantino de la inmortal novela tal y como vio la luz en los únicos originales conservados: las ediciones príncipe.

“Su preparador, Florencio Sevilla Arroyo, ha concentrado aquí el resultado de una larga experiencia anecdótica, dedicado expresamente a las obras de Cervantes, para ofrecernos un texto del Quijote tan poco manipulado críticamente como fiable…”.

La edición va ilustrada y acompañada de una selección de obras artísticas que forman parte del acervo y colecciones del Museo Iconográfico de Guanajuato.

“Extrañaríamos que en Guanajuato no hubiera una edición del Quijote”, son las primeras palabras de Benjamín Valdivia en entrevista con Apro. “Este es el producto más importante, desde el punto de vista literario, de estudios, de ediciones que tienen que ver con Cervantes en Guanajuato”, dice.

El escritor y director del CEC pone énfasis en la vocación cervantina de esta ciudad, misma que, agrega, surge a través del drama, la escenificación popular de los Entremeses y “poco a poco se va transitando desde el teatro hasta la literatura, pasando por la iconografía”.

Cabe señalar que sin bien el Museo Iconográfico es la parte más importante del legado de Ferrer, el publicista, escritor, promotor artístico y mecenas cultural siempre tuvo claro que la dimensión literaria tendría su lugar aquí.

Con esta publicación, asegura Valdivia, se plantea una especie de postura guanajuatense en el ámbito internacional: el seguimiento a la edición príncipe “con todas las correcciones filológicas necesarias”, gracias al trabajo conjunto dirigido por Sevilla, tanto en Madrid como en esta ciudad.

En la presentación de la Edición Guanajuato, Florencio Sevilla fue inmisericorde, tajante, y sin rodeos anticipó las reacciones que sin duda surgirán de otros editores, estudiosos y críticos de la obra de Miguel de Cervantes, particularmente de aquéllos que han justificado las modificaciones o “correcciones” efectuadas al Quijote en las ediciones posteriores a la de 1605, en las que presuntamente habría participado el propio Cervantes.

“El único texto fiable, serio para editar cualquier Quijote, es el primero…”, asevera, puesto que todos los referentes del propio autor acerca de la primera parte apuntan a esa edición.

“Al revisar la primera, la segunda y la tercera edición no hay rastro de una mano correctora; es imposible que Cervantes corrigiera” tales publicaciones, sostiene.

El filólogo describe como “espeluznante” una presunta corrección que se hizo en el tercer capítulo de una popular edición de la obra cumbre del Manco de Lepanto, a cargo de Francisco Rico.

En la Edición Guanajuato, plantea Florencio Sevilla, “estamos presentando el texto cervantino con la mayor pureza posible, lo más cercano a los originales, en contra de los afanes correctivos de moda, aun cuando no apostamos a la reproducción ciega y literal de la letra heredada… preservamos alguno que otro pasaje corrupto, a sabiendas, cuando no hemos encontrado una corrección legitimable…”.

Y asegura que los argumentos que aducen errores de imprenta de la primera edición, presuntamente corregidos por Cervantes, en las dos posteriores (la segunda del mismo año 1605 y la de 1615) “no resisten embates ni revisión crítica” y quedan, según su análisis, en meras lucubraciones.

La primera impresión de 10 mil ejemplares de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, Edición Guanajuato, será distribuida en Hispanoamérica y Estados Unidos a través de la casa Selector.

En la Ciudad de México, la obra será presentada el miércoles 24, y el 28 del mismo mes en la Feria Internacional de Guadalajara.