Violencia inhibe visita a santuarios, lamenta obispo de Tamaulipas

lunes, 22 de noviembre de 2010

CIUDAD VICTORIA, Tamps., 22 de noviembre (apro).- El obispo de la diócesis local, Antonio González Sánchez, reveló que la afluencia de fieles al santuario El Chorrito, uno de los centros religiosos más visitados del noreste del país, se ha desplomado a causa de la violencia que impera en esa zona.
 El clérigo explicó que las visitas a este templo católico, que se ubica sobre una gruta en donde está esculpida la virgen de Guadalupe, se han frenado también por la inseguridad que representa para los turistas del sur de Texas, de las entidades vecinas y del propio Tamaulipas, transitar por las carreteras de esa región.
 González Sánchez refirió que el municipio de Hidalgo, donde se encuentra El Chorrito --a unos 85 kilómetros de esta capital-- es una de las zonas más violentas del centro de Tamaulipas.
 Comentó que si bien en ese lugar no ha ocurrido un éxodo como ocurrió en el municipio fronterizo de Mier, muchos de sus habitantes han tenido que emigrar a esta capital a buscar empleo, porque la mayoría vive de la derrama turística que dejan las visitas al templo.
 “Ya tenemos meses que la gente del Chorrito, que viven de la gente que va a visitar a la Santísima Virgen, se está viniendo a trabajar hasta Hidalgo o hasta Victoria”, advirtió el clérigo.
 La semana pasada, el secretario general de Gobierno, Hugo Andrés Araujo de la Torre, reconoció que los habitantes del municipio de Hidalgo pidieron el auxilio de las fuerzas federales ante el acoso que padecen por parte de los grupos delictivos.
 Los pobladores de ese lugar han advertido que sufren una situación similar a lo ocurrido en el municipio de Mier, ya que en ese lugar también se registran constantes enfrentamientos entre sicarios del cártel del Golfo y de Los Zetas, además de que se han cometido atentados contra edificios públicos, ranchos, negocios y casas.
 El obispo advirtió que otros municipios que viven situaciones similares por la violencia son Abasolo, Jiménez y Soto La Marina.

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