Exige el PRD frenar juvenicidio en el país

martes, 23 de noviembre de 2010

MÉXICO, DF, 23 de noviembre (apro).- El presidente nacional del PRD, Jesús Ortega, hizo un llamado al Senado de la República para que apruebe el Convenio Regional Interamericano por medio del cual se garantizarían los derechos de los jóvenes en el país.

En conferencia de prensa, Ortega Martínez justificó la necesidad de avalar ese convenio luego de que la “guerra” del presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico ha arrojado cifras alarmantes sobre muertes de jóvenes, un fenómeno por el cual, acusó, ya se puede hablar de un “juvenicidio”.

Acompañado del dirigente de la Secretaría de Jóvenes del Partido de la Revolución Democrática, Ángel Ávila, el dirigente nacional perredista comentó que para impulsar la ratificación de ese convenio, el próximo 25 de noviembre se llevará a cabo, en la Cámara de Diputados, el primer Diálogo Nacional Juvenil contra la Violencia.

Ortega consideró urgente tomar medidas ante la falta de oportunidades para la juventud, lo que los convierte en presa fácil para la delincuencia organizada.

Y luego dio cifras, basándose en “algunos medios de comunicación o revistas especializadas”, ya que no existen datos oficiales, sobre cuántos jóvenes han sido víctimas en el combate a la delincuencia organizada:

“Hay un promedio de 1.4 huérfanos por cada persona asesinada; de manera que actualmente tendríamos alrededor de 35 mil huérfanos en el país, y particularmente en Ciudad Juárez se han registrado cerca de 139 asesinatos de niñas, niños y adolescentes de 2006 a la fecha, y también en Juárez se concentra 10% de los homicidios contra infantes en todo el país”.

Luego agregó que según cifras atribuidas a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), “han muerto alrededor de 2 mil menores en la guerra contra el narco; lo más grave es que 223 de ellos son víctimas absolutamente inocentes, ‘daños colaterales’, como les llaman en una guerra que afecta, como ya hemos dicho, principalmente a los jóvenes”.

Asimismo, destacó el caso de los jóvenes reclutados por los criminales, quienes se convierten en sicarios o traficantes, pues “el Estado mexicano no les ha dado expectativas de trabajo digno, bien remunerado”.

En tanto, Ángel Ávila recordó que esta “guerra” ya lleva 30 mil muertos, la gran mayoría jóvenes, además de los desplazados por la violencia.

Las autoridades, acusó, “no tienen una cifra exacta sobre las muertes por jóvenes, sino que ahora les ha dado por decir que todos estaban inmiscuidos o de que se trató de un ajuste de cuentas o de que iban por algún delincuente, como pasó en Juárez”.

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