Llama obispo Arizmendi a una "revolución" de conciencias

miércoles, 24 de noviembre de 2010

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 24 de noviembre (apro).- El obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, convocó hoy a los mexicanos a emprender una “nueva revolución”, no armada, dijo, sino de conciencias, que, subrayó, tome en cuenta a los grupos indígenas de México.
En un comunicado, Arizmendi Esquivel expuso que es necesaria una “revolución de conciencias” para “construir la sociedad justa y fraterna que anhelamos”.
Señaló que la Revolución de 1910 fue una lucha para generar cambios por la democracia, la libertad y la justicia para los campesinos, sin embargo, aclaró que éstos no fueron tomados en cuenta.
Recordó que el catolicismo social de la época influyó mucho en estos cambios, aunque algunos ideólogos consideraron a la Iglesia católica como enemiga y hubo leyes represoras que coartaron la libertad religiosa y generaron la llamada “guerra cristera”, una defensa de la Iglesia por parte de los creyentes, al grito de “¡Viva Cristo Rey!”
“Hay que seguir revisando la historia; sin embargo, esto no nos puede distraer de los problemas actuales. Para enfrentarlos, se requiere una nueva revolución, no armada, pues ésta genera de ordinario peores injusticias, sino de las conciencias, para construir la sociedad justa y fraterna que anhelamos”, dijo el religioso.
Mencionó que para llevar a cabo esa “revolución de conciencias” es necesario “organizarse en pequeños grupos, en barrios o en comunidades, para llevar a cabo obras en forma autogestiva (sic), como cooperativas y ayudas mutuas”.
Eso debe llevar también, dijo, a “exigir al gobierno que cumpla sus deberes con los pobres”; sin embargo, advirtió, se debe evitar la dependencia, “pues algunos, con lo que reciben de los diversos programas sociales, ya no trabajan; los pobres, organizados y sin alcohol, son una gran fuerza de progreso”.

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