Gil Zuarth: "Quiero cuidar el legado de Calderón"

sábado, 27 de noviembre de 2010
Después de las imposiciones desde Los Pinos de Germán Martínez y César Nava, Felipe Calderón alentó una contienda de cinco candidatos a presidir el PAN que desde el inicio de su gobierno ha cosechado derrota tras derrota. En lo que se convirtió en una carrera parejera entre el diputado Roberto Gil Zuarth y el senador Gustavo Enrique Madero, y cualquiera que sea la decisión de los 381 consejeros nacionales, el sábado 4 el ganador será el “calderonismo”. En entrevistas por separado, ambos se presentan como el futuro viable de su partido. En primer término, Gil está puesto para cuidar lo que llama el legado de Calderón. “¡No tengo ninguno de los tres pecados capitales de la política: No soy corrupto, no son tonto y no soy flojo! ¡Le pese a quien le pese! Y precisamente porque son mis fortalezas las voy a hacer públicas y evidentes.” Habla con vehemencia Roberto Gil Zuarth, quien a sus 33 años pretende convertirse –y jura que lo será– en el presidente más joven del Partido Acción Nacional (PAN), un año menos de los que tenía al llegar al mismo cargo Felipe Calderón, el impulsor de su vertiginoso ascenso político y económico. Hace cuatro años Gil Zuarth no tenía coche, poseía un modesto departamento de cien metros cuadrados y era deudor de dos tarjetas de crédito, pero poco después del 1 de diciembre de 2006 compró una camioneta Volvo de 650 mil pesos, una casa de 4 millones en el barrio de lujo de San Ángel Inn y ha vivido en el Club de Golf México y el Pedregal de San Ángel. Único de los cinco aspirantes a presidir el PAN que ha hecho públicos sus bienes adquiridos con su sueldo de 152 mil pesos mensuales como diputado federal, más 100 mil por “servicios profesionales”, y los 160 mil que cobra su esposa Carla Astrid Humphrey, consejera del Instituto Electoral del Distrito Federal –su patrimonio conjunto en bancos es de casi 3 millones de pesos–, Gil le tiene gratitud a Calderón. Extracto de la entrevista que se publica en la edición 1778 de la revista Proceso, ya en circulación.

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