Gustavo Madero: Aliancista sin sumisión

sábado, 27 de noviembre de 2010

 El senador Gustavo Madero pretende coronar este año –un centenario de la Revolución con nostalgias de familia– asumiendo la presidencia del PAN. Afirma que sin distanciarse de Calderón, cuyo grupo político lo apoya, la colaboración con él no implica sumisión, y se define como un partidario de las alianzas “hacia fuera y hacia dentro” de Acción Nacional.

El senador Gustavo Enrique Madero no da tregua a su recorrido por el país para afianzar su autoproclamada unción como presidente del Partido Acción Nacional (PAN) en el Consejo Nacional, que sesiona el sábado 4 de diciembre, y anticipa que no bajará el ritmo, porque hará una gestión itinerante.

“Esto durará tres años, hasta el 3 de diciembre de 2013. El triunfo ya está muy cantado”, se jacta a unos días de la elección.

–¿De plano?

–Así lo veo. Sin falsas pretensiones, creo que he logrado generar una confianza entre las distintas expresiones que tiene el PAN.

Aunque prevé que, por ser cinco candidatos, habrá una segunda o, “en el peor de los escenarios”, una tercera ronda de votaciones para obtener las dos terceras partes de los 281 consejeros –contando al aún desaparecido Diego Fernández de Cevallos–, Madero deja ver que a él se sumarán Cecilia Romero, Judith Díaz Delgado y Francisco Ramírez Acuña para vencer a Roberto Gil Zuarth.

Aclara, eso sí, que no ha hecho componendas: “No hay ningún compromiso. Desde el principio he recibido ofrecimientos de apoyos, pero como traían algún tipo de condicionamiento, los he rechazado. Los únicos apoyos que acepto son por coincidir en el pronóstico, en el perfil y en el proyecto”.

Advierte: “Es importante sumar, pero no llegar maniatado a la presidencia del partido. Eso no lo he aceptado ni lo aceptaré. Y busco sumar y ser plural. Reconozco que en el PAN existen distintas expresiones, visiones e interpretaciones, y todas son válidas en tanto no existan corrupción ni traición. Es lo único que debe ser deslindado”.