Advierten que sería una tragedia no lograr acuerdos en cumbre contra cambio climático

lunes, 29 de noviembre de 2010

CANCÚN, Q. Roo, 29 de noviembre (apro).- En medio de un descomunal dispositivo de seguridad, arrancó esta mañana la XVI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cop16), en la que, con pobres expectativas, delegados de 194 países enfrentan el reto de establecer acuerdos que permitan mitigar el calentamiento global.

En su discurso inaugural, el presidente Felipe Calderón urgió a los delegados participantes a lograr acuerdos concretos en esta reunión, pues "sería una tragedia que nuestra incapacidad de ver más allá de los intereses personales, de grupo, incluso nacionales, nos hiciera fallar a la hora de enfrentar este reto".

Admitió que "este es un proceso de negociación muy complejo”, empero, resaltó que los gobiernos son responsables “de lo que le ocurra a miles de millones de personas en el futuro".

Recordó que desde la cumbre de Copenhague, el mundo "ha sido testigo de fenómenos climáticos sin precedentes que empobrecen aún más a la gente pobre, la más vulnerable".

Añadió que México sufre los efectos devastadores del cambio climatológico, y pidió que en estas convenciones, que “marcarán un hito en la orquestación de acciones comunes de la humanidad contra el cambio climático", se tome en cuenta a la población mundial.

"Todos los pueblos del mundo, sin excepción, tenemos derecho a un medio ambiente sano", recalcó Calderón, quien advirtió:

“O cambiamos nuestra forma de vida para detener el cambio climático o el cambio climático va a alterar de forma permanente la forma de vida de esta civilización y no será para bien.

"Así que en este terreno no puede haber rivalidades porque el desafío es común. Hay un solo reto como también hay una sola especie humana y una sola tierra", añadió.

El presidente Calderón insistió: "El mundo espera y espera una respuesta responsable de todos nosotros. A nosotros nos toca demostrar si en Cancún fuimos sólo capaces de cubrir un expediente de desacuerdos o simulaciones, o si pudimos iniciar verdaderamente una nueva etapa de acción frente al cambio climático.”

También dijo que “la ruta del desarrollo sustentable, es acabar al mismo tiempo con la pobreza, mientras se mantiene el desarrollo sustentable”. Además, mencionó que de encontrarse esa fórmula, “se habrá encontrado el camino correcto de desarrollo para la humanidad”.

 

Mario Molina: acciones urgentes

Por su parte, el mexicano Mario Molina, premio Nobel de química 1995, hizo un llamado a las naciones participantes para emprender acciones urgentes que permitan contener el aumento del calentamiento global.

Molina fue el primer orador en el evento inaugurado oficialmente por el presidente Calderón.

"Posponer una acción podría implicar un coste astronómico para generaciones futuras", advirtió el científico, y argumentó que tratar de limitar a dos grados el aumento del calentamiento global implicaría un costo económico relativamente bajo: 2% o 3% en términos del Producto Interior Bruto mundial.

En ese sentido pidió a los participantes de la Cop16, que concluirá el 10 de diciembre, concretar un acuerdo global para reducir “en pocos años” las emisiones de contaminantes a la atmósfera que provocan el calentamiento del planeta.

"No podemos permitirnos esperar una década más", reiteró.

La canciller Patricia Espinosa asumió la dirección de la Cop16.

Al iniciar los trabajos, la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Christiana Figueres, llamó a los Estados participantes a actuar con “razón, creatividad” y “responsabilidad” para destrabar la concreción de un acuerdo global para combatir el cambio climático.

Tras el fracaso de la anterior Convención, celebrada el año pasado en Copenhague, Dinamarca, la diplomática urgió a que esta vez se logre "impulsar los instrumentos para la mejor actuación ante el cambio climático”.

“Y hay que hacerlo pronto porque la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera está en sus niveles más elevados", remarcó.

Señaló que la meta es difícil pero no imposible de alcanzar, pues "cuando las apuestas son altas, el compromiso es un acto de sabiduría".

Advirtió que el planeta afronta un problema muy serio, y por ello apuró a avanzar en los planes de acción para la mitigación, adaptación, transferencia tecnológica, financiamiento y un nuevo marco institucional.

Consideró un avance importante el inicio este año del flujo de financiamiento por parte de algunos países desarrollados para paliar los daños ambientales, y exhortó a las naciones en vías de desarrollo a hacer con transparencia la parte que les corresponde en el intercambio.

También agradeció al gobierno mexicano, anfitrión del evento, en el que se cuenta con la participación de unos 25 asistentes, "por su liderazgo abierto y transparente que ha sido ejemplar".

En la ceremonia intervino también el científico hindú Rajendra Pachauri, presidente del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), para advertir que debido al deterioro ambiental, en los próximos años los desastres naturales serán más severos, sobre todo para los más pobres del planeta.

"Ni la adaptación ni la mitigación solos podrán evitar los impactos del cambio climático", sostuvo, y por ello exhortó a que en esta ocasión se logre dar un paso significativo entre las naciones para detener el calentamiento global.

Reiteró que "el costo de la inacción es elevado. Todos los países del planeta saben de esto. No subestimemos el reto. No podemos esperar otra década".

Hasta el momento se espera la asistencia de los mandatarios de Bolivia, Guatemala, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Perú, Chile, Noruega, Grecia, Kenya, Etiopía, Antigua y Barbados y Granada. El brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, anunció hoy en Brasilia que no asistirá a la cumbre.

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