"La muerte me encontrará con la pluma en la mano": Vargas Llosa

miércoles, 3 de noviembre de 2010

MADRID, 3 de noviembre (apro).- El escritor Mario Vargas Llosa, quien recibirá el Premio Nobel de Literatura el próximo 10 de diciembre, presentó en la capital madrileña su nueva novela: El sueño del celta.
    En conferencia de prensa en la Casa América, ante aproximadamente 200 periodistas, Vargas Llosa confesó que nunca estuvo entre sus aspiraciones literarias ganar el premio Nobel. “Mis ambiciones eran mayores, quería escribir buenas novelas. Mi ambición era que mis libros se leyeran como yo leía los libros que me cambiaron la vida”, dijo.
    La corresponsal de la radio sueca le preguntó si no tenía miedo de caer en el silencio que paralizó a otros premios Nobel que le preceden, a lo que el escritor peruano nacionalizado español respondió, sonriente: “¡Ningún problema! A mí la muerte me encontrará con la pluma en la mano”.
    Vargas Llosa, quien se describió como un escritor metódico y de rutinas, reconoce que el “torbellino sueco” lo ha invadido desde que se dio a conocer que había sido acreedor al premio Nobel de Literatura para este año.
    Recordó que cuando le anunciaron el premio trabajaba en la redacción de un ensayo, titulado “La civilización del espectáculo”, que dejó inconcluso y volverá a retomarlo hasta que regrese al trabajo.
    Dijo que él y su esposa acababan de cambiarse de domicilio en Nueva York, y sólo unos cuantos amigos sabían su nueva ubicación, pero “a los 20 minutos de saberse (lo del galardón), mi departamento se llenó de gente que no conocía: periodistas daneses, fineses”.
    Desde entonces, asegura el autor de La ciudad y los perros, sus horarios “han saltado por los aires”. Según él, lleva “la cabeza en las nubes” y sólo “duermo dos o tres horas al día”. Pero aclaró: “No me quejo, en el desequilibrio no me siento cómodo”.
    La editorial Alfaguara lanzó hoy un tiraje de 500 mil ejemplares de la nueva novela de Vargas Llosa en 17 países de habla hispana y en Estados Unidos, y ya tiene concretados convenios para que sea traducida en 22 idiomas.
    El autor de Conversaciones en la Catedral relató cómo llegó al personaje que es el centro de El sueño del celta, el irlandés Roger Casement, una figura que calificó de fascinante.
    Relató que al leer el libro El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, se encontró con Roger Casement, un diplomático británico nacido en Ulster, quien viajó al Congo y luego a la Amazonia peruana, donde fue testigo de los horrores a los que los europeos sometían a los indígenas de esos lugares en los que se trabajaba en la explotación del caucho.
    La novela refiere los días de Casement, quien fue uno de los primeros europeos en denunciar los horrores del colonialismo belga en el Congo, cuyas secuelas aún se siguen padeciendo en esa nación africana.
    Vargas Llosa hizo una amplia investigación sobre los informes que Casement elaboró primero en el Congo y luego en Perú, donde documenta los asesinatos, mutilaciones, prostitución y esclavitud  a que eran sometidos los trabajadores por parte de las naciones europeas civilizadas.
    “Cuando desaparece la legalidad prevalece la ley del más fuerte y brota la barbarie”, dijo Vargas Llosa al profundizar sobre el tema de la maldad, que aborda en la novela, algo muy distinto a lo que Casement pensaba encontraría al inicio de su viaje: cristianismo, comercio y civilización.
    Y agregó que, a la fecha, Casement es prácticamente desconocido en el Congo y en la Amazonia peruana.
    Vargas Llosa también habló de temas contemporáneos y destacó que las elecciones en Estados Unidos ofrecieron resultados “no tan dramáticos como se esperaba”. Luego advirtió que el “voto de castigo” al presidente Barack Obama no pone en peligro la democracia estadounidense.
     En todo caso, dijo, le harán “más difícil mantener su programa de reformas”.

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