Religiosos elevan "oración por la tierra" en Cumbre de Cancún

martes, 30 de noviembre de 2010

CANCÚN, Q. Roo, 30 de noviembre (apro).- Líderes de las diferentes congregaciones religiosas que convergen en este destino turístico encabezaron esta tarde una ceremonia colectiva en la que elevaron una plegaria para que en la XVI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CO16), que se celebra aquí, se concreten acuerdos para la preservación del planeta.
    El evento denominado “Una oración por la Tierra” tuvo lugar en la explanada del ayuntamiento de Benito Juárez, cuya cabecera es Cancún, y estuvo encabezada por el obispo Pedro Pablo Elizondo, y por Alfredo Pinto Acevedo, presidente de la Confederación de
Ministros Sociales de Quintana Roo.
    En su mensaje, el obispo Elizondo pidió a Dios que ilumine “las mentes de los que guían y dirigen los destinos de los pueblos reunidos aquí en esta cumbre del cambio climático para que encuentren el adecuado equilibrio entre el desarrollo económico y la protección del medio ambiente”.
    “Que ya no los vean como elementos contrapuestos e incompatibles, sino que a través del diálogo sincero y la búsqueda del bien común lleguen a sólidos y sabios acuerdos vinculantes que favorezcan el respeto y la conservación del medio ambiente que todos necesitamos para vivir en paz, armonía y prosperidad”, dijo.
    Comentó que en el inicio de este tercer milenio, “estamos entrando en una nueva época histórica de la humanidad. Nos encontramos en un momento caracterizado por las tinieblas de la confusión, la duda y el cuestionamiento de los valores más fundamentales de nuestra civilización”.
Luego advirtió que “nos envuelven las sombras de una nueva subcultura de la muerte, la violencia, de la evasión, de la frivolidad y la banalidad”.
    Y pidió “iluminación para poder superar el cáncer de la corrupción, de la impunidad y de la confusión ética que nos aqueja”.
    También oró por aquellos que tienen “la responsabilidad de tomar decisiones trascendentes”, para que “no tengan miedo de tomar las medidas necesarias para el bien de nuestro planeta, para que no tengan miedo de mirar más allá de sus egoístas intereses personales o de grupo y puedan desarrollar estrategias participativas y compartidas, en las que tanto los gobiernos como las instituciones internacionales defiendan eficazmente la necesidad de un mundo sostenible, protegiendo los recursos naturales y culturales y sirviendo de ayuda real en la lucha”.
    Así mismo, lanzó una plegaria para que los recursos naturales no sean acaparados “por Estados, grupos de poder o empresas a costa de los países pobres”.
En el evento también participaron las iglesias Presbiteriana y de la Luz del Mundo.

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