Slim y El Chapo, en la lista de los más poderosos del mundo, según Forbes

jueves, 4 de noviembre de 2010

MÉXICO, D.F., 4 de noviembre (apro).- Son diametralmente opuestos, al grado de que uno vive en la clandestinidad, prácticamente a salto de mata, y el otro es hombre público, que lo mismo sale en publicaciones del jet set, puede viajar libremente por todo el mundo, y aun verse acompañado por magnates y jefes de estado de todos los continentes: Son Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, y Carlos Slim Helú
    Al narcotraficante, cabeza del cártel de Sinaloa, y al empresario, el hombre más rico del mundo, los unen dos cosas:
Una, que ambos aparecen en las listas de Forbes entre los hombres más ricos de mundo –el primero en el lugar 937 con mil millones de dólares; el segundo, en el primer sitio con 53 mil 500 millones de dólares.
Otra, que son los dos únicos mexicanos que aparecen entre las personas más poderosas e influyentes del mundo, que también la revista neoyorkina enlista en su ranking anual World’s most powerfull people, cuya edición 2010 dio a conocer este jueves.
Sí, El Chapo Guzmán y Slim Helú son los dos únicos mexicanos, en una lista de 68 personalidades de todo el mundo, entre jefes de Estado, figuras religiosas, empresarios y, aun delincuentes, de fama pública.
No les fue bien a los dos mexicanos este año, pues descendieron varios peldaños en ese ranking. El año pasado, Slim ocupaba el sexto lugar, tan sólo debajo de Barack Obama, Hu Jintao (el presidente de China), Vladimir Putin, Ben Bernanke (presidente de la Reserva Federal estadunidense) y Sergei Brin y Larry Page (ambos en el quinto lugar en 2009; cofundadores de Google).
En la lista de este año, Slim pasó al lugar 21. Bajó 16 escalones; y Guzmán Loera, quien en la lista del 2009 estaba en el sitio 41, cayó al 60. Descendió 19 peldaños.
Que hayan bajado, es lo de menos. Prácticamente la lista se recompuso. Pocos quedaron en el mismo lugar. Ni siquiera Obama pudo seguir en el primer sitio. Esta vez fue desplazado por el presidente de la República Popular China, Hu Jintao.
El caso es que Slim y El Chapo mantuvieron sus méritos para conservarse en la lista de los más influyentes y poderosos del mundo, nada más y nada menos que acompañando a personalidades como el Papa Benedicto XVI (5° lugar); Abdullah bin Abdul Aziz al Saud, el rey de Arabia Saudita (3°); Vladimir Putin, primer ministro ruso (4°), la canciller alemana Ángela Merkel (6°); el primer ministro inglés David Cameron (7°); Ben Bernanke (8°); la presidenta del Congreso Nacional de la India, Sonia Gandhi (9°) y el reconocido Bill Gates (10°).
Que Slim haya bajado 16 lugares no hizo mucha mella. Para los editores de Forbes es más poderoso que otras 47 personalidades mundiales. Entre ellas: el primer ministro japonés, Naoto Kan ((27); el secretario del Tesoro estadunidense, Timothy Geithner (28); el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu (24); el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg (23) y el Gran Ayatola de Irán, Alí Hoseini-Khamenei (26).
Por su parte, El Chapo quedó sólo tres lugares debajo de Osama bin Laden, el fundador de Al Qaeda (57), pero por arriba de Dawud Ibrahim Kasar (63), quien –según Forbes-- “dirige una empresa criminal en la India, que tuvo que ver en los ataques terroristas en Mumbai, en 2008, en el que murieron 174 personas”.
También Guzmán Loera está por arriba de presidentes ejecutivos de grandes trasnacionales japonesas y chinas, y de los famosos que mueven masas a través de la televisión y el deporte, como Oprah Winfrey (64), Joseph Blatter, presidente de la FIFA (65) y Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional (67), entre otros.
El Chapo es presentado así por Forbes: “Es el hombre más buscado de México. Estados Unidos ofrece 5 millones de dólares de recompensa por su captura. Es el jefe del cártel de Sinaloa, el mayor proveedor de cocaína a EU. La DEA estima el valor de la industria de la droga en 323 mil millones de dólares al año. Joaquín Guzmán Loera recibe el apodo diminutivo de ‘El Chapo’, o ‘Shorty’, que no concuerda con un comportamiento temible o despreciable. Más de 28 mil personas han muerto en México por la guerra contra el narco. Pero Guzmán ha logrado eludir a todos sus perseguidores.”
De Carlos Slim, Forbes repasa sus grandes negocios, en prácticamente todos los sectores industriales y de servicios. Destaca que con Telmex Internacional y América Movil tiene 220 millones de usuarios en América Latina; 55 millones en México, donde controla el 67% del mercado de teléfonos móviles y el 78% de las líneas fijas.
Forbes explica que los elegidos para figurar en la lista de los más poderosos e influyentes del mundo tienen, desde sus respectivas trincheras, a un segmento importante de la población bajo su voluntad. Acepta que es un “asunto resbaladizo” y complicado comparar el poder que ejercen personajes tan disímbolos. Y que por eso sus editores definieron el poder en cuatro dimensiones.
Primero, la cantidad de gente sobre la que tienen influencia. En el caso de los jefes de Estado, el tamaño de la población que gobiernan; las figuras religiosas, como el Papa, el tamaño de sus “rebaños”; para los presidentes de grandes corporativos, el tamaño de su plantilla en todo el mundo, y en el caso de las figuras de los medios de comunicación, el volumen de su audiencia.
Segundo, la importancia de sus recursos financieros, el valor de sus fortunas. Tercero, su capacidad para proyectar su poder de muchas maneras y en diferentes ámbitos, como en el caso de Silvio Berlusconi, primer ministro italiano (lugar 14 en la lista), que tiene un gran impulso, no sólo por ser primer ministro, sino porque también es un multimillonario magnate de los medios de comunicación y dueño de un equipo de futbol, el AC Milan.
En cuarto lugar, se incluyó el factor de cuán efectivamente ejercen su poder. Por eso se eliminó a algunas de las personas más ricas del mundo, como el magnate Ingvar Kamprad, fundador de Ikea, y a los descendientes de Sam Walton, el fundador de Wal-Mart Stores.
De la combinación de todos esos factores, dice Forbes, se construyó el criterio para seleccionar a los 68 hombres y mujeres más poderosos del planeta, que cuenta ahora con 67 mil millones de habitantes.