Gracias a una denuncia, cayó "El Chayo": Calderón

martes, 14 de diciembre de 2010

MÉXICO, D.F., 14 de diciembre (apro).- Nazario Moreno González, El Chayo, uno de los fundadores del cártel de La Familia Michoacana, cayó abatido durante la realización de una cumbre que esa organización llevaba a cabo en el municipio de Apatzingán, reveló hoy el presidente Felipe Calderón.
    En una entrevista radiofónica para W Radio, Calderón dio a conocer que fue gracias a una denuncia anónima que se logró identificar el lugar donde se llevaría a cabo el cónclave de narcotraficantes.
    Para el presidente Calderón, la reunión de “La Familia Michoacana” fue un “desplante” de soberbia, pero no contaban con que “todo mundo” se enteraría y alguien decidió hacer la denuncia.
    “Todo mundo se entera y, pues, la gente denuncia”, precisó el titular del Ejecutivo federal, quien agregó que gracias a ello se montó un operativo y cayó abatido “el principal o uno de los principales” capos de La Familia.
     Aseguró que éste ha sido “el golpe más severo que haya recibido en toda su historia” el cártel de La Familia Michoacana, fundado en el 2006 por El Chayo y Jesús Méndez Vargas, El Chango.
Calderón consideró que las acciones posteriores de dicho grupo para frenar el avance de las fuerzas federales representan "estertores", ante "el golpe tan importante" que se le dio.
    “En el estado de Michoacán debe gobernar la autoridad civil electa y no deben gobernar los criminales, por muy cuates o por muy simpáticos o por muy generosos. No puede imperar la ley de un cártel en un estado, debe imperar la ley del estado de Michoacán, (y) la ley federal, y eso es lo que estamos haciendo allá", dijo.
"Yo soy michoacano, me duele la situación del estado. Pero la gran mayoría de gente en Michoacán dice: por favor ayúdenos, porque estos señores extorsionan, le cubran cuota a los aguacateros, le cobran cuota a los taxistas, le cobran cuota a los restauranteros, secuestran, desaparecen gente, se hacen dueños de las plazas", sostuvo.
Aseguró que si fuera un ciudadano común, también saldría a las calles a exigir el cese de la violencia. “Por supuesto que también saldría a la calle a decir: por favor, queremos paz. Yo también quiero paz y la quiero en mi estado, pero no quiero una paz que no es tal, dominada por los intereses de los sicarios. Yo quiero una paz donde ésta esté garantizada por el poder de la autoridad que es capaz de hacer cumplir la ley", agregó.
Calderón pidió no mezclar el combate contra la delincuencia con aspectos políticos. “Este es un tema estrictamente de seguridad”, precisó.

 

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