Luquín, el pintor de las portadas de Los Beatles

martes, 14 de diciembre de 2010

Artista de la imagen y de la música (fundó el grupo La Sagrada Familia), Antonio Luquín emprendió la tarea de ir formando una colección de cuadros inspirado en las portadas de Los Beatles. Se trata de 175 obras que se abrieron paso por el impulso de la Fundación INBA, Sergio Autrey, y de la cual habla Luquín en estas páginas, debido a que el jueves 16 se inaugura una muestra representativa en la galería de la Terminal 1 del aeropuerto.

MÉXICO, D.F., 14 de diciembre (Proceso).- Let It Beat: From The Beatles To The Beat-less (Déjalo latir, con y sin Los Beatles), del artista jalisciense Antonio Luquín, es la muestra que la noche de este jueves 16 se inaugura en el Centro de Exposiciones Terminal 1 del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, y consta de 120 cuadros inspirados por igual número de portadas discográficas del cuarteto de Liverpool desde los sesenta.

Para conmemorar los 25 años del nuevo Museo Universitario del Chopo de la UNAM, Luquín expuso allí sus primeras 75 pinturas de Let It Beat, en buena medida gracias al impulso del empresario cultural Sergio Autrey (Proceso 1251), hoy dueño de esta colección pictórica que suma ya 175 obras y quien el pasado 27 de octubre fue nombrado presidente de la Fundación INBA.

“Fui a solicitar apoyos para exhibir Let It Beat en el año 2000 e inicialmente fue él quien tomó parte activa en este proyecto. Vio mi trabajo, le encantó la idea y me mandó al sello EMI Capitol para ver si conseguía el dinero del catálogo en aquel entonces, y así fue, la disquera lo pagó. El ingeniero Autrey me fue comprando poco a poco esos cuadros y en 2006 le propuse completar la colección”, refiere Luquín.

“Las primeras 75 piezas corresponden a los discos LP que grabaron los cuatro músicos como solistas entre 1968 y 1993, justo el año cuando se iban a reunir para la famosa Antología de Los Beatles, así que he ido actualizando Let It Beat pues han seguido saliendo más discos de Los Beatles, e incluso de Yoko, que ha promovido los discos de Lennon, ya llevo 175 cuadros. Pero me faltan todavía algunos.”

Sin embargo, desde la muestra de El Chopo su trabajo quedó abandonado “hasta que el ingeniero Autrey la sacó hace dos años y medio de sus bodegas y colgó los cuadros en su oficina de la avenida Rodolfo Gaona, por Cuatro Caminos”. 

Dice el también músico, nacido en abril de 1960 en Guadalajara: 

“Al INBA le pareció muy importante exponer la colección y originalmente se había propuesto para finales de noviembre pasado, pero como esta puesta en escena de Let It Beat está organizada por la Coordinación Nacional de Artes Plásticas en combinación con las autoridades del aeropuerto, dependía también de estas últimas. Así fueron moviendo la fecha. Se dijo que a principios de diciembre, y yo pedí que se hiciera el miércoles 8, por el contenido simbólico de cuando asesinaron a Lennon.”

Finalmente acordaron montarla el pró-ximo jueves 16. Permanecerá hasta finales de febrero.

–¿Qué significa Let It Beat para el pintor Antonio Luquín? 

–Es una obra que para mí en parte ha suplido la formación del artista plástico, es decir: en otras épocas se utilizaban originales que uno copiaba de escultura o de pintura, y como yo no soy egresado de escuelas profesionales como La Esmeralda o San Carlos, me impuse esta tarea desde hace mucho, como disciplina formativa para el oficio del pintor que soy, aunque hay una veta en Luquín que es la del músico, con mi banda La Sagrada Familia...

“Digamos que siempre tanto el pintor como el músico han trabajado juntos, pero es el pintor quien más se conoce. Nuestra generación creció con aquella intensa formación visual de este imaginario de Los Beatles en los sesenta y setenta a nuestro alcance, por medio de las portadas de los discos de rock que nos maravillaron con esa gran música. El Sargento Pimienta es el disco de vinilo que comienza el diseño de portadas en serio. Posteriormente otros grupos, como Yes, Génesis, Pink Floyd...”

–¿Cómo trabaja las portadas?

–Voy directo al objeto, o sea que no estoy haciendo ningún comentario sobre la obra original. Intento que sea lo más parecido a la portada, pero mi trabajo adquiere una vibración distinta pues es pintura, la mayor parte son óleos y miden justamente las 12 pulgadas de los álbumes de antes.

–¿Qué siente al ir pintando cada portada?

–Sé que es un espacio de ensayo, de desarrollo; me enfrento a un reto que trato de resolver lo mejor posible, formalmente hablando. Let It Beat vino a traerme más sentimientos en cuanto a mi otra obra libre, digamos, que es donde me meto más asuntos existenciales y personales.

“Los primeros cuadros de las portadas que hice en la década de los noventa me remitieron a la música de la que tenía mayor respecto, como Wings At The Speed of Sound (Wings a la velocidad del sonido), de Paul y Linda McCartney con Wings. El primer álbum triple de George Harrison solista, All Things Must Pass (Todas las cosas deben morir) está cargado de una nostalgia que me sugiere todo un periodo en mi vida.”

Elabora sus cuadros en su estudio de Mixcoac en la Ciudad de México, donde vive desde que tenía cinco años.

–¿No hay calca?

–No, es directo... En el caso de los discos LP paso la misma escala, tomo algunos puntos de referencia, ubico bien las figuras dentro del espacio limitado de 30 por 30 centímetros, y me la paso cotejando el modelo con lo que estoy haciendo.

“Muy pocas veces utilicé proyecciones y fueron en álbumes de McCartney, como el ruso de Regreso a la Unión Soviética. Con frecuencia, cuando arranco voy oyendo el disco que pinto; hay portadas que se resuelven en una sesión, como el caso de la película Imagine con el dibujo de John Lennon, y Two Virgins, con Yoko; otros, como el Sargento Pimienta, tardaron varias sesiones, por lo muy elaborado del cuadro.”

Ringo, LP que incluye dibujos en una arena circense, también “fue bastante tardado”, y Luquín debía ir pintando “un rostro por día”. Para él han sido más difíciles las portadas del cuarteto que de los músicos de solistas, porque “son cuatro expresiones distintas, como en Rubber Soul (Alma de goma). Si Luquín califica de “obra maestra” a Revolver (portada dibujo de Klaus Voorman), su autocrítica a Let It Beat resulta diferente: 

“Estas pinturas no las considero una obra creativa para mí. Es la colección completa la que adquiere una vibración distinta, pues es ahí donde aparece el pintor detrás de las pinturas, ahí sí que se siente el toque del pintor, pero digamos que es algo que va atrás de los cuadros.” 

–¿Los ama?

–Los aprecio por ser parte de mi vida. Han sido como la tarea cumplida y bien hecha en 120 piezas. El productor radiofónico Enrique Rojas, del programa El club de Los Beatles, estaba fascinado en El Chopo, y Manuel Centeno, exsubdirector del Museo de Arte Moderno, me animó a que continuara con la serie de Let It Beat pues es fan de Los Beatles, particularmente de Lennon.

–El fenómeno de la beatlemanía es inexplicable...

–...pero disfrutable. No es nostalgia. Ya no son las portadas de los discos lo que importa aquí, se trata de un mosaico de pinturas y éstas son las que sustentan los cuadros. Una exposición sólo de portadas LP se caería, pues el sentido lo da la música de Los Beatles.

Su portada preferida de Los Beatles es, curiosamente, la del doble LP llamado El álbum blanco, debido a que “la solución que ofreció para esta portada Hamilton resulta un buen antídoto al discurso colorístico del Sgt. Pepper”. 

–¿De John Lennon, cuál considera la mejor portada?

–Me quedaría con Walls And Bridges (Paredes y puentes), pero en la contraportada. Es posible que la pinte algún día...

–¿McCartney?

–Regreso a la URSS; el LP de la portada rusa me gusta mucho, aunque hay otras buenas...

–¿George Harrison?

–Cloude Nine (Nube nueve), donde está George con su guitarra en fondo gris; es una de mis favoritas.

–Falta Ringo Starr.

–Disfruté mucho hacer Stop And Smell The Roses (Me detengo al aroma de las rosas), de 1981, con Ringo llevando una chaqueta de policía de Nueva York, aludiendo precisamente el crimen de John Lennon.

Su compañera ha sido fundamental para la creatividad de Antonio Luquín:

–Mi esposa me ha apoyado mucho, y de hecho ella y yo cantamos juntos en nuestra banda La Sagrada Familia. Desde principio de los setenta formé un grupo y he mantenido esta actividad musical.

“Soy, por supuesto, un aficionado, el arte sonoro no lo he asumido con la seriedad como he enfrentado la pintura. Con La Sagrada Familia tenemos discos y una página blog en myspace.com, donde puedes oír varias canciones nuestras en la dirección lasagradafamiliamix.com, con mix de Mixcoac.”

Empero, su sitio www.antonioluquin.com apenas y ofrece unas cuantas portadas de las 175 de Let It Beat.

 

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