Onésimo Cepeda dice que no le pasaron la charola para el rescate de Fernández de Cevallos

miércoles, 22 de diciembre de 2010

MÉXICO, D.F., 22 de diciembre (apro).- El obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, quien está acusado de haber simulado un préstamo de 130 millones de dólares, pidio al gobierno federal combatir, “sin dar más razones”, a los secuestradores de Diego Fernández de Cevallos, quienes cobraron un  presunto rescate de 30 millones de dólares.
    Entrevistado antes de la inauguracion del museo Casa de Morelos, en Ecatepec, Estado de México, el obispo dijo que con gusto habría cooperado para reunir el rescate exigido por los captores de Fernández de Cevallos, si le hubieran “pasado la charola”.
    “A mí nunca me pasaron ninguna charola, pero si me la hubieran pasado hubiera dado mis 50 centavos que tengo, 500 pesos, lo que sea, pero sí hubiera dado", expresó.
    Según el obispo, nunca recibió una sola carta del excandidato presidencial durante su cautiverio --y “todavía no me llega”--. Sin embargo, añadió, “le di la bendición todo este tiempo que ha estado secuestrado. Estuve pidiendo por él porque lo considero mi amigo”.
Cepeda manifestó que en el país siempre ha habido grupos organizados y el gobierno lo sabe perfectamente bien. “Entonces, lo único que hay que hacer es combatirlos y no dar más razones” para ello.
"Lo ideal sería que viviéramos siempre en paz", añadió.
El prelado señaló que en el país hay una descomposición social "bastante grande" y para combatirlo es menester "vivir con principios", mismos que como sociedad hemos perdido y al suceder esto se pierde lo más importante.
Cuando no se respeta el derecho a la libertad, a la vida, a la verdad y a la paz, automáticamente se pierden los más importantes principios y derechos, agregó.
Sobre sus preferencias rumbo al 2012, respondió que es daltónico y no distingue colores, y que con Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México, sólo juega golf.
"Soy daltónico, entonces no veo colores, sólo sabores. Y no he probado ninguno."
El candidato, afirmó, debe ser una persona eficaz, eficiente, que cumpla su palabra y de verdad quiera transformar y ame a México y se lance con toda la verdad a corregir todos los errores, además de las reformas necesarias.