Detienen a 13 miembros de brazo armado del "Chapo"

miércoles, 29 de diciembre de 2010 · 01:00

MÉXICO, D.F., 29 de diciembre (apro).- La Policía Federal (PF) detuvo en Durango a 13 integrantes del grupo denominado "Gente Nueva", quienes operaban al servicio del cártel del Pacífico, que encabeza Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.

En conferencia de prensa, el jefe de la División Antidrogas de la PF, Ramón Pequeño, señaló que tras la balacera de ayer entre presuntos integrantes del crimen organizado y fuerzas del orden, ocurrida en el poblado Cristóbal Colón, fueron capturados Jesús Manuel Moreno Reyes, El Trape, y Ranulfo Ramírez Ruiz, Guiligan, dos de los principales líderes de la organización que trabaja bajo las órdenes de Joaquín El Chapo Guzmán.

De acuerdo con el funcionario, Moreno Reyes –quien se desempeñó como policía ministerial de Durango– y Ramírez Ruiz, quien fungió como policía estatal de Sinaloa, mantenían el control de las operaciones de droga, así como de los secuestros y homicidios de grupos antagónicos como "Los Zetas".

"Además, se tiene conocimiento de que realizaban cobros fuertes de dinero, producto de las extorsiones de la ciudad de Durango, para el cártel de Sinaloa; asimismo, son responsables de la cooptación de funcionarios públicos de los tres niveles de gobierno y la desaparición de quienes no aceptaban brindarles protección", dijo.

La PF también capturó a Víctor Bustamante Juárez, El Tinieblas, otro expolicía ministerial de Durango y presunto responsable de la vigilancia o "halconaje" en los accesos a la capital duranguense.

Los otros detenidos fueron identificados como Jorge Barajas Arellano, Kokín; Ignacio Gómez Kelly; Ramiro Amezcua Ríos, El Ramirillo; Miguel Ángel Mercado Hernández, El Samurai; José Ramón Ortinela Llamas; Héctor Manuel Licario Hernández; Jesús Leonardo Páez Reyez, La Cochinilla; Sergio Alba Jara; Gloria Juárez Ortiz, y Mónica Olivia García Romero.

Según la PF, en la refriega fallecieron dos presuntos sicarios, un elemento federal y al menos dos civiles que recibieron balas perdidas.

Pequeño afirmó que desconocía el número de víctimas inocentes, pero al parecer, agregó, “fue un chofer de un autobús y una señora que iba en el autobús, y seguro fue de la acción de los agresores hacia la Policía la pérdida de estas dos personas".

El mando federal comentó que a los presuntos sicarios la PF les aseguró 11 armas largas, entre ellas un Barret calibre 50; tres armas cortas; cinco granadas de fragmentación; 290 cartuchos; 29 cargadores; 16 chalecos antibalas y tácticos; ocho fornituras, cuatro cascos tácticos y uniformes de diversas corporaciones federales.

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