México, inundado de armas: Washington Post

miércoles, 29 de diciembre de 2010

MÉXICO, D.F., 29 de diciembre (apro).- Pese a que México cuenta con una de las leyes más severas para el control de armas en el mundo, “un motivo de orgullo” para los mexicanos, el país está inundado de ellas, destacó hoy el diario The Washington Post.

En un reportaje de primera plana firmado por William Booth, titulado “In México, only one gun store but no dearth of violencia” (En México sólo hay una tienda de armas, pero no escasea la violencia), el diario destaca el férreo control que tienen las autoridades mexicanas en la comercialización de armamento y, en contraste, la proliferación de éstas en el mercado negro.

Al respecto, señala The Washington Post que en el país circulan  miles de armas, la mayoría introducidas ilegalmente de Estados Unidos: “En los cuatro años de gobierno del presidente Felipe Calderón han sido incautadas 93 mil armas, 90% de las cuales “han sido objeto de tráfico ilícito desde Estados Unidos”.

Señala el diario que en todo México sólo existe una tienda de armas, conocida oficialmente como Dirección para la Venta de Armas y Municiones, la cual es operada por la Secretaría de la Defensa Nacional. “Los clientes escasean”, añade.

Ubicada dentro de una base militar (en la Secretaría de la Defensa Nacional), para ingresar a la tienda de armas, el cliente de tiene que presentar una identificación oficial, pasar por un detector de metales y no se permiten teléfonos celulares ni cámaras.

Una vez salvado el primer obstáculo, el cliente, agrega el diario, debe de presentar una serie de requisitos, como buenas referencias (no tener antecedentes penales) y probar que sus ingresos provienen de una fuente legal. Si el comprador es un militar, tendrá que acreditar que cumple con sus obligaciones y con el código de honor.

Luego, se les toman las huellas digitales y se les fotografía; si las autoridades juzgan “que la persona es digna de poseer un arma de pequeño calibre para uso personal y doméstico, se les permite comprar solo una, así como una caja de calas”.

Contrario a la permisividad de las leyes estadunidenses, que propicia la venta indiscriminada de armas (sólo en los estados fronterizos del sur, existen 6, 600 distribuidores con licencia federal para la venta de armamento), “México tiene una de las leyes más severas para control de armas en el mundo, un motivo de orgullo de los ciudadanos de esa nación. Sin embargo, está inundado de armas”.

Aunque, de acuerdo con la Comisión Nacional para la Verificación Instantánea de Antecedentes Penales de Estados Unidos, se estima que tan sólo el año pasado se vendieron en aquel país 14 millones de armas, “nadie conoce el número exacto”.

En México, por el contrario, sí se conoce el númeo exacto. El diario indica que de acuerdo con el teniente Coronel Raúl Manzano Vélez, director de la tienda de armas, en los últimos cuatro años, de 2006 a la fecha, la Sedena ha vendido 6,490 armas anualmente. “Las ventas legales se están reduciendo, mientras que la incautación de armas ilegal se dispara”, admitió el militar.

“Desde 1995 el Ejército Mexicano mantiene un férreo control en la venta de armas, por lo cual, dice Manzano, sólo un pequeño porcentaje de éstas terminan en manos de los criminales, aproximadamente menos del 1%”

Sin embargo, agregó: "Tenemos una tasa más alta de delitos en que el arma en cuestión proviene del mercado negro, y eso sucede porque en nuestro país, es mucho más fácil comprar un arma en el mercado negro que en la tienda.”

A juicio del militar, señala el diario, el abismo que existe entre las leyes de armas de México y Estados Unidos crea un mercado casi irresistible de tráfico de armas para que poderosas organizaciones criminales aterroricen a amplios sectores de este país”.

Luego, el autor del reportaje describe la tienda de armas. Hace notar que consta de varias salas dedicadas a diferente tipo de armamento.

“La primera sala que tiene la etiqueta ‘Sólo para venta de la Policía’, está llena de armas que los ciudadanos ordinarios no pueden comprar legalmente: material pesado, como fusiles de asalto Bushmaster AR-15 y ametralladoras israelíes Galil, además de granadas de gas y conmoción cerebral, así como chalecos antibalas y cascos, entre otros.

“La segunda sala ofrece una amplia selección de escopetas y fusiles estadunidenses y europeos --barettas, mossbergs-- para la caza y la competencia. Se venden a precios muy competitivos, pero hay pocos compradores.”

Asimismo, destaca que en la tienda de armas, hay una exhibición de equipo de pequeño calibre que se vende exclusivamente para la protección personal, en calibres no superiores a un 0,38. “Estas armas son legalmente permitidas sólo en el hogar” y no pueden ser transportadas de un lugar a otro. (Traducción: Jorge Pérez Albarrrán).

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