Gobierno debe revisar su estrategia antinarco: Ramírez Acuña

lunes, 1 de febrero de 2010

MÉXICO, D.F., 1 de febrero (apro).- Durante la clausura del primer periodo de recesos del Congreso de la Unión, senadores y diputados guardaron un minuto de silencio en memoria del grupo de adolescentes masacrados el pasado fin de semana en Ciudad Juárez, Chihuahua.
    El presidente de la Mesa Directiva, Francisco Ramírez Acuña, leyó una declaración firmada por todos los partidos políticos representados en el Congreso (PRI, PAN, PRD, PT, Convergencia, PVEM y Nueva Alianza), en la que condenaron los hechos violentos y exigieron la detención de los culpables.
    A nombre de todas las fuerzas políticas, el presidente de la Mesa Directiva expresó sus condolencias y solidaridad con los familiares de los muchachos asesinados.
En entrevista posterior a la clausura de la Comisión Permanente (o periodo de receso del Congreso de la Unión), el legislador panista reconoció que “se requiere de una revisión profunda de la estrategia del gobierno” en su lucha contra el crimen organizado.
    “Es muy lamentable esto de Ciudad Juárez, es muy lamentable que tengamos tantos muertos en todo el país, y ello requiere de una revisión profunda de la estrategia del gobierno federal, requiere de un compromiso a fondo de los señores gobernadores para que se dé una respuesta directa a sus propias comunidades, y requiere de un compromiso de los presidentes municipales que, en cumplimiento también de su responsabilidad legal, puedan dar la tarea”, dijo.
    Luego de señalar que los gobiernos municipales deben actuar de manera coordinada con las autoridades federales, añadió: “Algunos dirán: ‘es que lo más débil es el municipio’. Es cierto, hay que fortalecerlo y por eso hay que entrar en condiciones y que nos hablemos todos con absoluta verdad.
“Yo creo que todavía falta que muchas autoridades municipales se pongan a hacer una revisión a sus encargados de seguridad, para ver lo limpio que andan, lo confiable que son, lo capaces que pueden ser para brindar esa seguridad, y lo mismo en muchos estados de la República. Se requiere también de esa gran voluntad de lo señores gobernadores para que sus autoridades policiacas sean puestas en el plano de la revisión”.
Por separado, el coordinador el PRI en San Lázaro, Francisco Rojas, manifestó que la masacre de jóvenes en Ciudad Juárez es una muestra de que “algo no está funcionando”.
“Lo que pasa es extraordinariamente lamentable, porque la violencia cada día rompe récord. Esto quiere decir que evidentemente algo no está funcionando. Si algo estuviera funcionando bien de la estrategia, estaríamos viendo por lo menos una cierta tendencia, pero la tendencia, lamentablemente, es incrementada día con día.
“Cada mes el número de asesinatos violentos es mayor, y me parece que debiéramos revisar la estrategia para ajustar lo que sea necesario”.
Ante la pregunta de si se requiere una modificación en la estrategia o en el mando de la Secretaría de Seguridad Pública, el coordinador de los diputados priistas dijo que eso es un tema que debe resolver el gobierno.
“Que ellos, que tienen la responsabilidad, tomen sus decisiones, y lo que esperamos es que tomen decisiones adecuadas”.
Sobre el mismo punto, el coordinador de los perredistas en la Cámara de Diputados, Alejandro Encinas, comentó que lo ocurrido en Ciudad Juárez no sólo es una muestra de “la descomposición política y social en esta ciudad, sino también de la ruptura del tejido social en el país”.
Y mientras Felipe Calderón sostenía en Japón que su guerra contra el crimen organizado es la correcta, Encinas dijo que son los hechos los que cuentan, “y esa es una guerra que ha desatado más violencia, sin que haya disminuido el tráfico de drogas y al mismo tiempo se han incrementado los niveles de adicción en este país”.
    Encinas coincidió con el priista Francisco Rojas en el sentido de que la estrategia debe corregirse.
    “Es el momento de tomar medidas enérgicas, salvaguardando la seguridad y los derechos de los habitantes de Ciudad Juárez...Tiene que rectificarse la estrategia seguida hasta ahora y rendir cuentas… Lo ocurrido da cuenta de lo equívoco que ha sido la estrategia de combate no solamente al narcotráfico, sino también a todas las delincuencias organizadas vinculadas con los feminicidos.
“Hay pistas suficientes para rectificar esa estrategia con mejores resultados, porque no basta solamente con incrementar la presencia del Ejército si no se desmantelan estas redes de delincuencia que existen”, agregó.
    Lo ocurrido, sostuvo, es muestra de debilitamiento del Estado, de la ineficacia de las instituciones encargadas de la seguridad pública, pero también es muestra de la descomposición del tejido social en el país, y particularmente de esa ciudad fronteriza donde se entrecruzan los problemas de la frontera sur de Estados Unidos.
No puede disociarse, no puede verse solamente como un problema local o nacional, sino la forma en que se establecen relaciones en esta ciudad fronteriza, concluyó el exjefe de Gobierno del Distrito Federal.

Se advirtió que sería una batalla dolorosa: PAN

La coordinadora de los diputados del PAN, Josefina Vázquez Mota, recordó que el mismo Felipe Calderón, cuando anunció la guerra contra la delincuencia organizada, dijo que sería dolorosa.
En entrevista, la exsecretaria de Desarrollo Social señaló que el presidente advirtió, desde que anunció esta batalla contra el narcotráfico, “que sería sin duda dolorosa y que requeriría del consenso y el esfuerzo de todos”.
Además, mencionó que en esta batalla no habrá claudicación ni se dará marcha atrás, y al Congreso le corresponde –dijo– ayudar con la aprobación de leyes para poder transitar a una agenda de mayor seguridad y justicia.
    Al preguntarle si se requieren más muertos, como parte del proceso de la “guerra” emprendida por Calderón, Vázquez Mota respondió: “Hacemos votos y haremos el trabajo legislativo para que no sea necesariamente tan doloroso, para que sea la ley y no la impunidad, y para que sea la justicia y no lo que lamentablemente hemos visto que ha venido aconteciendo en muchas ocasiones, que grupos como el de ayer, que ha dado muerte a estos jóvenes, puedan seguir en estos espacios”.
Y justificó: “Sabíamos que no era una batalla fácil, pero era inaplazable, y nosotros estamos, sin duda, del lado del presidente de la República”.
    La posición de la legisladora panista fue acorde con lo que planteó la semana pasada su compañero de bancada, Roberto Gil, en la comparecencia del secretario de Seguridad Pública: “Sabíamos que habría costos”. Y aún no ocurría la masacre de los jóvenes en Ciudad Juárez.
Luego de escuchar la respuesta de Vázquez Mota, los reporteros manifestaron que sus declaraciones parecían un “consuelo”. Y ella dijo:
“No, pero me parece, sin duda, que el haber permitido que el crimen organizado siguiese adelante y se apoderara de más territorios de los que ya es dueño o pretendía hacerse dueño era, por un lado, ignorar la amenaza latente para todos los mexicanos y, por otro lado, renunciar a la tarea más importante que tiene un gobierno, que es la de dar certeza y garantía a sus ciudadanos, que es salvaguardar sus vidas y enfrentar a aquellos que atentan contra las nuestras. Y nosotros haremos la parte que nos corresponde”.
Asimismo, señaló que hay reformas pendientes en materia de seguridad y justicia, “y esa es la tarea a la que hoy nos tenemos que volver a comprometer los legisladores del país”.
Vázquez Mota aprovechó la oportunidad para hacer “un reconocimiento amplio a las fuerzas armadas, al Ejército Mexicano y a todos aquellos que de frente han dado sus vidas y están luchando justamente para salvaguardar las vidas de nuestras familias”.