"El Señor del Sombrero", un consentido del Ejército

viernes, 12 de febrero de 2010

Chilpancingo, Gro., 12 de febrero (apro).- En Guerrero su nombre es sinónimo de contrastes: muerte, odio y terror se mezclan con respeto, afecto y protección.

Rogaciano Alba Álvarez conocido como “El Señor del Sombrero” tejió una serie de alianzas con autoridades civiles y militares que lo llevaron a ser señalado como el principal capo originario de esta entidad.

Después de convertirse en cacique ganadero, militante distinguido del PRI y alcalde en dos ocasiones de Petatlán, logró afianzar su presencia en las siete regiones de Guerrero al amparo de la organización que él mismo formó en la década de los noventa: la Unión Ganadera Regional del estado de Guerrero (UGREG).

Era común ver a “Roga” -como le dicen sus allegados-  celebrar en bonanza junto a funcionarios, políticos y oficiales del Ejército durante los festejos anuales de la creación de la UGREG.

Su compadrazgo con el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer y los intereses mutuos que tienen en la Sierra de Petatlán llevaron a Rogaciano Alba a confrontarse con un grupo de campesinos que se oponía a la tala inmoderada de los bosques de esta zona. Los inconformes integraron la Organización de Campesinos Ecologistas de la sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán.

Este conflicto ha dejado una larga lista de muertes, entre ellos René Alba, hermano de “El Señor del Sombrero”. Este último culpó a los "ecologistas", mientras que ellos responsabilizaron a Rogaciano Alba de la muerte de la abogada Digna Ochoa, quien asumió la defensa legal de Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera cuando estuvieron presos en 2001.

Después de llevar su actividad como dirigente ganadero en la entidad, el 3 de mayo de 2008 un comando de 60 hombres armados irrumpió en un hotel de Iguala donde se realizaba el festejo anual de la creación de la UGREG y asesinó a siete dirigentes ganaderos. Rogaciano resultó ileso.

Horas después, un comando con características similares incursionó en Petatlán y asesinó a diez hombres, entre ellos a los dos hijos de “El Señor del Sombrero”, Alejandro y Roosvelt Alba de la Cruz. El grupo agresor se llevó a su hija Ana Karen que hasta el momento sigue desaparecida.

Desde la clandestinidad, durante una entrevista radiofónica transmitida desde la estación del gobierno estatal en la región de Tierra Caliente, Rogaciano Alba rechazó tener vínculos con el narco y en su lenguaje natural expresó: "Yo nunca me he querido meter con nadie, si alguien tiene algo, que me lo canten derecho, y si mis hijos les robaron algo, ellos no molestaban a nadie, no le han robado a nadie, no sé por qué tanta saña para matarlos así”.

Sin embargo, la ola de violencia se recrudeció en la entidad y de octubre a diciembre de 2008 fueron colocadas una serie de mantas en sitios públicos de municipios de Costa Grande y Tierra Caliente y el estado de Michoacán, donde por primera vez se denunciaba la presunta protección de jefes militares a Rogaciano Alba y sus vínculos con Joaquín, “El Chapo” Guzmán e Ismael, “El Mayo”, Zambada.

Las narcomantas acusaban directamente al comandante del 19 Batallón de Infantería con sede en Petatlán, Víctor Manuel González Trejo, de proteger a “El Señor del Sombrero”. Días después el oficial fue relevado.

A principios de 2009, mandos de la Policía Federal Preventiva vincularon de forma oficial a Rogaciano Alba con el grupo de “El Chapo” y de “El Mayo” y el gobernador postulado por el PRD, Zeferino Torreblanca Galindo, salió en defensa del cacique ganadero al declarar públicamente que "nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario".

Desde el ataque donde murieron sus hijos y los dirigentes ganderos, Rogaciano Alba vivió de forma furtiva, se desconocía su paradero, aunque hubo versiones de que se refugió por un periodo en la sede del 19 Batallón de Infantería y posteriormente en su rancho ubicado en la comunidad de Chaveta, en la sierra de Petatlán.

El corredor Acapulco - Costa Grande sigue siendo disputado de forma feroz entre operadores del cartel de los Beltrán Leyva y de “El Chapo” Guzmán en alianza con “La Familia Michoacana” que se asentó en Petatlán para conformar “La Familia Guerrerense”.

Incluso cuatro días antes de que policías federales lo detuvieran en Jalisco, el domingo 7 de agosto frente a su casa en Petatlán fue dejada la cabeza de un jefe policíaco local con el siguiente mensaje:“Esto va para Roga Alba, Memo Alba y el director de Seguridad Pública por entregar gente inocente. Atentamente: El Ejército Popular. “nosotros no matamos gente inocente”.