El 68 de Carlos Bolado

domingo, 14 de febrero de 2010
El cineasta de Bajo California…, quien ya realizó para televisión un documental sobre el movimiento estudiantil de 1968, lo recrea ahora en el largometraje y la serie para televisión Tlatelolco que acaba de filmar, poniendo énfasis en el papel del gobierno y los periodistas en la matanza del 2 de octubre, en torno a una historia de amor.   El reconocido realizador Carlos Bolado, en su nueva cinta, pone en la lupa a Gustavo Díaz Ordaz, interpretado por Roberto Sosa, y a Luis Echeverría Álvarez, estelarizado por Ricardo Kleimbaum, e incluye como personaje al periodista Julio Scherer García, actuado por Rodrigo Murray. “Alguien no estará de acuerdo con el filme o la serie, pero los creamos con el mayor rigor en términos históricos. Espero que no se lo tomen personal. Si alguien salta contra Tlatelolco, sólo se estaría echando la soga al cuello, porque, ¿a quién va a defender?, ¿a unos asesinos? “Lo que no se ha podido hacer es encontrar a los culpables, juzgarlos y condenarlos. Aunque por la sociedad están condenados. Todos sabemos que es culpable Echeverría y anda ya como si nada por la calle.” Este lunes 15 termina el rodaje de Tlatelolco en sus dos proyectos, largometraje y serie televisiva, justo en la Plaza de las Tres Culturas, donde el 2 de octubre de 1968 fueron asesinados cientos de jóvenes por el Batallón Olimpia bajo las órdenes, según el mismo Echeverría (entonces secretario de Gobernación), del presidente Gustavo Ordaz. Tlatelolco es producida por Elisa Salinas, Fernando Sariñana (director de Once TV) y Eckehardt Von Damm, con la casa Poducciones Corazón, que va a distribuirla. Intervienen Maíz Producciones, de Argentina; la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) –a través de la Fundación UNAM, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, la Filmoteca de la UNAM y TV UNAM–, y el Centro Cultural Hermanos Bilbatúa. El guión es de Carolina Rivera.   El principio   Conocido por Bajo California/El límite del tiempo (1998); Promises (2001), nominado a un Oscar como Mejor Documental; Sólo Dios sabe (2006), con Alice Braga y Diego Luna, y Solitary birds (2008), Bolado ya había hecho para Once TV, en los 40 años de la matanza de Tlatelolco, el documental 1968, donde combinó diversas recreaciones y materiales fílmicos, reportajes y entrevistas. En un breve receso durante el rodaje de Tlatelolco en los teatros de los CIEES, ubicados en San Jerónimo Lídice, Bolado narra que ya había trabajado varias veces con Sariñana como editor, y aunque siguieron distintos caminos, habían platicado de trabajar juntos de nuevo: “Hicimos una prueba para ver si funcionaba laborar juntos, que estuviéramos satisfechos. Fue con Erótica, son tres episodios de Enrique Arroyo, Sariñana y yo; la película aún no se ha estrenado. Funcionó. Luego me dio como cinco guiones, de los cuales uno había escrito Carolina Rivera (esposa de Sariñana), titulado Tlatelolco, lo leí y sentí que le faltaba darle una perspectiva más histórica y más social. Y comencé a trabajar con ellos. “Les dije que era muy importante la investigación. La búsqueda de material e información, porque es un tema donde tienes un compromiso muy grande. Es un tópico muy importante porque es histórico y contemporáneo, con mucha polémica, opiniones muy encontradas, nos afectó a mucha gente de muchas maneras y cambió al país.” Vio todas las películas y material audiovisual. Leyó la mayoría de los libros y tuvo testigos “de primera mano, lo cual todavía se puede porque no es un acontecimiento tan lejano, es de hace 40 años”. Después se dio cuenta de que existía mucho material “muy difícil de trabajar, porque era muy polifónico, con muchas voces”, y por ello “se debía hacer una miniserie histórica”. Lo platicó con Rivera y Sariñana, y aceptaron la propuesta. Como Rivera estaba ocupada en otros proyectos “y sentíamos que necesitábamos un guionista”, buscaron a Luis Felipe Ibarra, quien había hecho Nada personal y otras series televisivas. La película durará una hora 40 minutos y la serie para la pantalla chica constará de seis capítulos de una hora cada uno. “Toda la película está integrada en los seis episodios. De alguna manera tienen mucho que ver. La serie posee una densidad mucho más fuerte en términos históricos y sociales, también porque te da más tiempo de desarrollar personajes paralelos. En el largometraje está el relato de amor.” –¿Una historia de amor no descontextualiza el movimiento del 68? –Un filme sin un beso, sin algo de amor, siento que le falta algo. En 1968, por todo lo de la invención de la píldora anticonceptiva, la revolución sexual... los jóvenes salieron de sus casas para hacer marchas y guardias, tuvieron una libertad que era inconcebible. Estaban en eso y se dieron muchas historias de amor. “Sí pensé mucho en no desviar los sucesos, pero me inspiró Paco Ignacio Taibo II con su libro 68, en el que habla del desmadre de los chavos, que iban a bailar, en fin.” –¿Cómo se retrata al periodista Julio Scherer García? –Don Julio Scherer está en la serie y en la película. Rodrigo Murray le preguntó al dramaturgo, escritor de cine y periodista Vicente Leñero algunas cosas en torno del exdirector de Proceso. Scherer García es una persona inclasificable, difícil y esquiva. No hay entrevistas de él. Me hubiera gustado entrevistarlo para el documental del 68, pero como sé que no da entrevistas, no lo busqué. Es difícil encontrar fotos de cuando era joven. Tampoco queríamos hacer estampitas o reproducir a los personajes. Está esa parte de ser un hombre de mucho contacto físico. Es un personaje muy inteligente, obviamente sagaz, crítico, sabedor de sus distancias. “Obviamente, el periódico no es el mismo, porque ahora pertenece a otra familia, y pensé que no era conveniente, en términos políticos, dejarle el nombre. De alguna manera jugamos con un periódico inexistente.” –Y a Díaz Ordaz, ¿cómo lo retrata? –Como a un personaje inteligente, cabrón, duro, intolerante, que no admite la crítica. Igual fue una parte de investigación. –¿Qué opina de que ahora Echeverría advierte de un estallido social en México y de que “vienen días negros” si no se resuelven los problemas del país? –Es un tipo enloquecido. Cuenta con leyendas negras, con sus excesos con estimulantes, jornadas maratónicas, su negación de la verdad y su doble cara. Le hizo mucho daño al país. Es un esquizofrénico.   La guionista   Carolina Rivera cuenta que surgió Tlatelolco con la finalidad de explorar la época, sobre todo lo que pasó durante el movimiento del 68, y aclara que es una idea de Sariñana. Cree que deben crearse muchos largometrajes del 68: “Hay una gran responsabilidad al hacer esta película, porque hablamos de una época muy delicada en la historia de nuestro país, y la conclusión era: ‘Es imposible hacer con todas sus letras la película del 68’. Pero así como se han escrito muchos libros, se han publicado muchas cosas y se han realizado muchos documentales, tienen que rodarse muchos largometrajes. Es algo de lo que tenemos que hablar. La idea de esta película era fundamentalmente contar una historia atractiva, para que la gente vaya y la vea.” Tlatelolco está dirigida a los jóvenes: “Quizá muchos ni siquiera tienen una idea, muchas veces ni vaga, de lo que fue el 68, y tampoco es algo que se aborde de una manera profunda en ningún texto o libro de historia, en particular en la preparatoria, y lo ven como una etapa más. “Nos gustaría que salga el chico del cine con una necesidad de investigar por internet lo que pasó, o comprarse un libro o entrevistarse con alguien o preguntarle a sus maestros.” Aclara que la película y la serie sí tienen mucho que ver: “Ambas las estamos haciendo al mismo tiempo. Hay tramas de la cinta que las extendemos en la serie. Ese trabajo lo hizo Luis Felipe Ibarra. Se exponen muchos hechos”. Coincide con Bolado en que la historia de amor no opaca la parte histórica del 68: “Es un caso particular de todo lo que pasó en el 68.”

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