Películas nominadas a los premios Óscar

lunes, 15 de febrero de 2010

MÉXICO, D.F., 10 de febrero (apro).- Hubo dos sorpresas en las nominaciones de la entrega 2010 de los premios Oscar. Por un lado, nos topamos con la sorpresa de que ahora son 10 cintas nominadas, y, por el otro, que Clint Eastwood y su espléndida cinta Invictus quedaron al margen de la competencia.

De ahí en fuera, todo era muy previsible: Avatar estaría en casi todas las categorías gracias a su gran derroche técnico; Up de Pixar tenía que quedarse, dada su estética y temática; Up in the Air y The Hurt Locker por tratar, aunque sea por encimita, temas sociales como el desempleo y la guerra en medio oriente.

Ingloriuos Basterds por ser Quentin Tarantino a quien la crítica le festeja todo; The Blind Side por ser la película más taquillera con una mujer como protagonista (Sandra Bullock, nominada a Mejor actriz), dirigida por la exesposa de James Cameron; A Serious Man por ser los Coen, bueno, y porque la cinta está excelente; An education, aclamada fuertemente por el público en los lugares donde se ha presentado.

Las dos independientes, Distric 9 --cuyo tema principal es la inmigración--, y la feroz cinta Precious --el drama de una mujer de color por encontrar sentido a su vida.

¿Las nominadas merecen estar nominadas? ¿Había otras tantas estaban en posibilidades de tener un lugar? Sí, seguramente, pero discutir esto es algo sumamente bizantino; el meollo del asunto es que probablemente gane Avatar, una de las cintas más taquilleras de todos los tiempos, odiada y amada a la vez.

¿Una verdadera obra de arte o un mero truco publicitario? Quizás un poco de todo; lo que resulta cierto es que la cinta de James Cameron  representa un parteaguas en la cinematografía: ante la piratería de la baja calidad de los archivos que circulan en internet, la industria tenía que reforzar el slogan que reza: el cine se ve mejor en el cine.

Así pues, la oleada de 3D se dejará venir con todo en los próximos años, y con eso me refiero no sólo a películas que son filmadas de manera convencional y posteriormente convertidas a ese formato, sino a cintas pensadas y realizadas directamente en 3D, donde escenarios y actores virtuales se funden en una sola realidad con actores de carne y hueso y objetos tangibles

Paradójicamente, otra corriente de bajo costo comenzará a surgir: los materiales realizados para distribución en línea, y que con suerte llegarán a una audiencia masiva en una sala de cine.

Sea lo que sea, lo único claro es lo siguiente: Hollywood nunca pierde, y bajo esa vara hay que medir la competencia de los premios Oscar.