Piden valorar objetivamente "excesos y méritos" del cura Hidalgo

martes, 16 de febrero de 2010

LEON, GTO., 16 de febrero (apro).- El historiador Carlos Herrejón Peredo instó hoy a ponderar objetivamente los “excesos y méritos” de Miguel Hidalgo y Costilla.
Sostuvo que “el haber dado su vida y haber convocado (al movimiento de insurgencia) es algo que nadie le va a quitar”.
    El experto en la biografía del Padre de la Patria, advirtió que “con todos los defectos que tuvo, debemos ponderar lo objetivo: no estar ciegos ante los excesos de Hidalgo, pero tampoco ante sus méritos”.
    Herrejón Peredo advirtió que la Iglesia católica debe estar, como todos los mexicanos, interesada en la verdad histórica sobre el movimiento independiente y los próceres, “independientemente de que la historia resulte a favor o en contra” de esta institución religiosa. “Eso ya es otra cosa”, aclaró.
    En el marco de las jornadas “Independencia e Iglesia”, el investigador sostuvo que fue un hecho la excomunión de los curas Hidalgo y José María Morelos.
    Pero luego, en su conferencia, aseveró que el rompimiento con ambos se dio “no de parte de la Iglesia católica, sino de la jerarquía peninsular”.
    Explicó:
“Hay que entender que era una jerarquía regalista de origen, nombrada por el rey; es muy explicable que esa jerarquía reprobara el movimiento, pero hay muchos miembros de esa jerarquía –sacerdotes, canónigos o doctores en teología-- dentro del movimiento, y tampoco todos los que simpatizaban con la insurgencia entraron directamente a la militancia”, aclaró.
    Luego, recordó que al triunfo de la Independencia los restos de Hidalgo y Morelos entraron con solemnidad a la Catedral de México. “O sea, si no fuera por la opresión del gobierno virreinal, desde un principio muchísima gente de la Iglesia se hubiera declarado por la Independencia, porque era un clamor general, y no hay que olvidar eso”.
    Sobre la revisión histórica de la figura del cura Hidalgo, Herrejón Peredo denunció “una tendencia a descalificarlo”, así como a que se le llame Padre de la Patria. “Pero hay que ver qué tantos elementos se pueden tener” para adoptar esta postura crítica, planteó.
    Recordó que el título de Padre de la Patria apareció o se conoció por primera vez en el número 7 de El Despertador Americano, periódico que se publicó en Guadalajara a partir de 1810.
    Pero el título fue dado, reconocido y citado por liberales y conservadores a lo largo del siglo XIX en ceremonias cívicas y discursos “de manera unánime”, explicó.
    Aunque sí hubo quienes no estuvieron de acuerdo con los métodos de Hidalgo en el movimiento insurgente, como la aprehensión de prisioneros, a quienes convirtió en rehenes y luego fueron sacrificados.
    Dichos métodos, señaló el investigador, “resultaron contraproducentes para la causa, impopulares no sólo desde el punto de vista moral, sino político. Por eso Morelos y Rayón, al continuar el movimiento, no siguieron con esas prácticas”.
    Aparte de estos temas, han resurgido también las dudas sobre los presuntos hijos que tuvo el cura, asunto que Herrejón atribuye más bien “a lo que dicen los escandalosos, muchos que no son historiadores y escriben una bola de cosas que se deben comprobar”.
    En este caso, sostuvo, sólo se puede hablar de que Hidalgo tuvo dos hijas con Josefa Quintana. “De los demás, se los tratan de colgar”, señaló.
    “Sabemos que la crítica de Hidalgo parte principalmente de Lucas Alamán, que siempre consideró que era un exceso alabar a Hidalgo sin mencionar sus limitaciones. Tenía razón en eso, pero también se fue al otro extremo”, concluyó.