El Festival de México a sus 26 años

jueves, 18 de febrero de 2010

MÉXICO, D.F., 18 de febrero (apro).- A pesar de que el 2009 fue un año de crisis económica, la 26 edición del Festival de México, que se realizará del 11 al 28 de marzo próximo, no se verá afectada “en nada”, según su director José Wolffer.

Optimista, agrega:

“Hay un clima económico que quizá no es el más favorable, sobre todo para los que estamos en el terreno cultural. Lo que nos ayuda es el apoyo sostenido de muchas instancias, tanto públicas como privadas, con las cuales tenemos una intensa relación. Eso nos permite, cuando hay recortes, diseñar un programa que creo es fiel con el espíritu de promoción cultural de este festival, y atender de manera audaz y vigorosa los distintos frentes de los que nos ocupamos: la música, el teatro, la danza, las nuevas manifestaciones artísticas, como el arte electrónico, en fin.”

--A pesar de la crisis económica y la alerta sanitaria por la influenza A/H1N1, ¿hubo propuestas de artistas?

--En situaciones de crisis, justamente por la posible escasez de medios y de oportunidades, se incentiva la creatividad. Finalmente la necesidad y el impulso de los artistas de crear, siempre está allí. Siempre están buscando la manera de manifestarse en situaciones que de pronto pueden ser adversas, al menos con los modelos tradicionales consolidados para dar salida a este tipo de proyectos.

“Se ha visto que los momentos de crisis económica y política que permean a la sociedad más general, son también especialmente fecundos en cuanto al replanteamiento de los formatos hasta los contenidos artísticos.”

Explica que la labor del festival ha sido tomar un poco el pulso a lo que se realiza y “quién está adelantando proyectos interesantes, y los hay de todo”.

 

El arte electrónico

Como el objetivo principal del festival es apoyar las nuevas expresiones artísticas, ofrece un espacio al arte electrónico donde participan representantes de Argentina, Austria, Brasil, Canadá, Colombia, España, Francia, Hungría, Italia, Japón, Reino Unido y México:

“Tenemos por un lado una serie de propuestas auspiciadas por Ars Electronica, el festival más importante de arte electrónico a nivel internacional con una trayectoria de 30 años que, por primera vez, se presenta en México, como parte de un proyecto muy ambicioso que estamos llevando a cargo.”

Ars Electronica presentará exposiciones, intervenciones de arte público, programas interactivos, conferencias, talleres y una publicación. Sus propuestas artísticas están vinculadas a los nuevos medios y a la tecnología. Giran entorno a la circulación de la información y la reflexión sobre su uso e impacto en la sociedad contemporánea.

Wolffer manifiesta que un espacio como este festival debe “por fuerza generar nuevos proyectos y también buscar que esos nuevos proyectos sean relevantes en términos de la discusión artística a nivel más general”.

Y lanza algunas preguntas obligadas:  ¿Cómo se están replanteando los formatos?, y ¿cómo la tecnología permea en esos campos y los transforma?

--¿Por qué darle una sección al arte electrónico?

--Por la manera en que la tecnología y los medios potencian y transforman la óptica del artista. El tipo de reflexiones estéticas, políticas y sociales que permite es uno de los temas más apasionantes en este momento.

“El arte electrónico se va a ópticas diferentes, tiene herramientas de trabajo diferentes. Por ejemplo, si tú trabajas con un JPC y este se convierte en una herramienta de trabajo del artista más allá del propósito para el cual fue diseñado, que es ubicarte gráficamente dónde estás, y esta ubicación geográfica te permite desatar una serie de procesos y de reflexiones, tienes un caso muy claro de una herramienta que fue diseñada para un propósito, pero que tiene una resonancia gigantesca, la cual se puede aprovechar artísticamente con muchos fines.”

“Hay evidentemente un afán estético y generar una nueva experiencia al espectador, pero potenciado por una serie de herramientas que ahora van influyendo muchas áreas del quehacer artístico y de las cuales queremos dar muestra.”

Se le cuestiona si un encuentro cultural y artístico como éste sólo debe quedarse como promotor, y arguye:

“El festival se ha perfilado muy claramente desde hace muchos años como una instancia promotora de nuevas propuestas artísticas, pero hemos auspiciado en ocasiones muchos proyectos de otros países que no se conocen en México. Hacemos además una labor de divulgación y cumplimos el compromiso con nuestros públicos de ofrecerles lo más estimulante y los más propositivo.

“Por otro lado financiamos proyectos nuevos de artistas mexicanos. Hay un énfasis particular en el programa de este año en la producción de nuevos proyectos auspiciados desde un inicio por nosotros. Me parece que es una labor fundamental que deben cumplir los festivales de manera complementaria al hecho de estar contratando ideas que ya están cuajadas en México y en otros países y ofrecerles un espacio de presentación.”

Bicentenario y Centenario

El festival también conmemora el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución. En coproducción con la Compañía Nacional de Teatro, estrenará Horas de gracia, del mexicano Juan Tovar, obra que aborda las últimas horas de vida de Agustín de Iturbide.

         Aclara Wolffer que la pieza está enfocada a un acercamiento “muy particular y onírico, como lo dice el propio Tovar, en la figura de Agustín de Iturbide”.

         Y sólo se efectuará una lectura dramatizada de El mural de la conquista, escrita y dirigida por Ernesto Anaya, donde se entrelazan Hernán Cortés, Moctezuma y Diego Rivera. Es una historia de paralelismos, humor y desgarramiento en una lucha incansable por la mortalidad. Esta obra de teatro será estrenada en la próxima edición del festival, en 2011.

Se ofrecerá el Menú del Bicentenario. Historias y sabores de México. Será una muestra gastronómica nacional.

En total,  el festival presentará 280 actividades con 535 artistas, de 21 naciones, en 91 recintos y plazas.

--En estos momentos, ¿cómo ve la creatividad del artista mexicano antes los extranjeros?

--Por un lado, hay ciertas características comunes como reflexiones o preocupaciones en todos los creadores, también necesidades. En el teatro mexicano existe ahora una generación de dramaturgos, directores y actores que está transformando con sus propuestas muy vigorosas, como Julián Aceves, Mauricio Jiménez y Mauricio Lozano.

“Creo que México se ha perfilado claramente a nivel internacional como un productor de literatura y artes visuales, de pintura con los muralistas, pero nos queda bastante trabajo por hacer en el campo de las artes escénicas.”

Con esa preocupación, habrá un foro de programadores extranjeros:

“Nos interesa que vengan los programadores de otros lugares a ver lo que se está creando en México y lleven a los artistas a sus países.”

 

ap/rm

--FIN DE NOTA--

/v/v

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