Manzanillo, el negocio de la piratería

jueves, 18 de febrero de 2010

MANZANILLO, Col., 18 de febrero (apro).- Receptor de 67% de los contenedores de carga que ingresan al país, el puerto de Manzanillo se ha convertido en el principal punto de entrada de mercancía pirata proveniente de países asiáticos, según dirigentes de organismos empresariales.
De acuerdo con un documento dado a conocer por la Cámara de la Industria del Calzado de Jalisco, a fin de que los cargamentos pasen desapercibidos las mafias introductoras de esos productos recurren cada vez más a la triangulación de rutas, reetiquetado y contrabando técnico.
Esos delitos, según el documento, han ocasionado daños económicos y sociales a las empresas y al gobierno federal. Las pérdidas en la industria textil, del calzado y del juguete, detalla, ascienden a más de 63 mil millones de dólares, mientras que el gobierno federal ha perdido 270 mil millones de pesos –30% del Producto Interno Bruto (PIB)– por concepto del Impuesto al Valor Agregado (IVA) no recaudado.
Además, señala el informe que para 2010 se prevé la pérdida de 15 mil empleos directos a causa de la informalidad, la piratería y el contrabando.
En entrevista, Juan Alonso Niño Cota, presidente de los industriales jaliscienses del Calzado, dice que buena parte de los productos de piratería y contrabando procedentes de China, llegan primero al puerto de Long Beach, en Los Ángeles, donde son reetiquetados, y, posteriormente, ingresan a México por tierra o por el puerto de Manzanillo, aprovechando las disposiciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
Añade que aproximadamente 80% de las importaciones de calzado, se llevan a cabo mediante la triangulación y falsificación de documentos, además de que hay una subvaluación de los precios de las mercancías y se alteran los certificados de origen.
Niño Cota encabezó a un grupo de dirigentes empresariales jaliscienses que el pasado lunes 8 se reunieron con el gobernador de Colima, Mario Anguiano Moreno, a quien le solicitaron hacer valer las reformas legales para crear una subprocuraduría especializada en el combate a la piratería y el contrabando, a fin de que participe en la supervisión de mercancías que ingresan al país, particularmente en la región occidente, por el puerto de Manzanillo.
El mandatario estatal reconoció que el puerto de Manzanillo es el principal punto de entrada del contrabando y la piratería, y se comprometió a buscar acuerdos con el gobierno de Felipe Calderón para que la Secretaría de Hacienda acepte la participación de una subprocuraduría de delitos federales en la verificación de la entrada de mercancías.
Niño Cota comenta que los delitos mencionados han seguido “una tendencia creciente que nos preocupa a todos y que está provocando falta de expectativas en el desarrollo empresarial y, en consecuencia, en la generación de empleos”.
En la industria del calzado, dice, actualmente siete de cada diez pares son de procedencia ilegal, y “de seguir esta tendencia, para el 2012 habremos perdido nuestro mercado y cerrado la gran mayoría de las empresas”.
Para los textileros la situación no es muy distinta: José de Jesús Plascencia, presidente de la Cámara de la Industrial Textil de Occidente, asegura que en los últimos cuatros años han perdido más de 60% de los empleos de este sector al pasar de 45 mil puestos de trabajo a 18 mil en la actualidad.
En ese lapso, aclara, creció “muy rápido” la incidencia del contrabando y la piratería, pues mientras hace tres años, 50 de las prendas que se encontraban en el mercado eran de procedencia ilegal, ahora el porcentaje creció, para colocarse entre 65 y 70%, además de que han seguido desapareciendo empresas de este sector.
Por separado, el presidente de la Cámara Regional de la Industria del Hule y el Látex, Jorge Cervantes Ramírez, manifestó que su sector se ve afectado de manera indirecta por la piratería y el contrabando, porque las empresas aglutinadas en esa cámara son proveedoras de insumos y partes de diversas industrias.
“Una parte importante de la suela que se utiliza en el calzado se produce en el estado de Jalisco, por lo que todo lo que le afecta a esta industria del calzado nos afecta de manera indirecta a nosotros, así como lo relacionado con guantes, llantas, autopartes, sandalias y juguetes, como pelotas”, dijo.
Cervantes Ramírez dice que sus productos “entran a toda la industria y en todos los sectores, pero estamos siendo invadidos por productos terminados de manera ilegal, de manera informal, y eso nos afecta porque la demanda interna que debiéramos tener no la estamos teniendo a causa de ese mercado informal”.
Y considera que una parte del problema está en la deficiencia que existe para hacer la revisión en aduanas, de manera particular en el puerto de Manzanillo, donde la inspección es “muy laxa”.
Con base en la experiencia de importación de productos, por parte de los agremiados de su sector, el dirigente empresarial refiere que generalmente la introducción de mercancías al país se realiza mediante trámites burocráticos.
“Se hace una revisión documental y las mercancías entran, no se hace una inspección visual ni una revisión física de los productos que están entrando, se puede documentar que traen calzado y a lo mejor hasta están metiendo droga o algo de contrabando. Están los semáforos, con los que de alguna manera se busca hacer aleatoria la inspección, pero parece que ha sido insuficiente.
“A lo mejor los contenedores que se revisan son el 10%, y además no se inspecciona todo el contenedor, sólo se abren algunas cajas, pero es muy ligera la inspección que se hace, faltaría reforzar esta parte con mayor tecnología”.
El empresario hace notar que una vez que se detecta una anomalía en un contenedor, “lo que se hace es detenerlo, pero no se hace una investigación a fondo para determinar si es una falla específica del momento, si está completa la documentación o si es un hábito de la empresa o del seudoempresario que está haciendo importaciones sistemáticas con irregularidades”.
Si se toma en cuenta que Manzanillo es la principal puerta de entrada de mercancías irregulares, acota, deberían reforzarse los mecanismos de revisión para controlar esta situación “con toda la tecnología y los métodos modernos, porque es un punto clave para la región e impacta con más del 60% de los contenedores que llegan a México”.
Sobre el combate a esos delitos, José de Jesús Plascencia explica que se perfila como “muy difícil y complicado” por la magnitud de los intereses implicados en ese fenómeno.
Al preguntarle si coincidía con algunos especialistas que han dicho que la piratería y el contrabando son la caja chica del narcotráfico, el empresario de la industria textil responde:
“Creo que ya no es una caja chica, es una caja grande, se mueve tanto dinero que no tenemos noción de que es una caja chica, yo creo que es una caja muy grande, hay de todo y para todo”.
Plascencia comenta que los empresarios de Jalisco ya lograron la creación de un subprocuraduría especializada en esa entidad, pero ahora están buscando el acercamiento con los gobiernos de los estados de la región para que hagan lo mismo, y su intención es llegar hasta el presidente de la República en busca de apoyo.
Juan Alonso Niño Cota señala que el principal factor que facilita la piratería y el contrabando es la corrupción, y se mostró convencido de que si se revisara la mercancía que ingresa al país apegándose estrictamente a los lineamientos, disminuirían esos delitos en un gran porcentaje.
Abona:
“Ahora no te puedo hablar cifras, pero estamos hablando de miles de millones de pesos y de dólares que pasan por estas aduanas, y desgraciadamente no contamos con las autoridades que respeten el marco jurídico y las leyes, es un problema cultural que sin duda necesitamos cambiarlo, y eso se hace por medio de este tipo de uniones de esfuerzos de la industria con gobierno”.
Sobre los mecanismos de revisión, Niño Cota puntualiza:
 “Se ha hablado de una serie de tecnologías para identificar las mercancías que son prohibidas, pero siempre hay una solución a una limitación que pueda poner el gobierno, por lo tanto, es importante que haya presencia de los industriales y de los comerciantes dentro de esos recintos fiscales para que haya una validación independiente, porque podemos tener las mejores tecnologías, pero si no tenemos las personas idóneas, la mercancía ilegal va a seguir pasando”.

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