Proceso Presenta: El México Narco

sábado, 20 de febrero de 2010

México, D.F., 20 de febrero (apro).- El poder de las estructuras criminales en México se ha extendido a tal grado que “ya no se sabe exactamente dónde termina el narcotráfico y dónde empieza la autoridad. Se han confundido de tal manera que ha es muy difícil discernir”, advirtió Rafael Rodríguez Castañeda, director de la revista Proceso.
 
En medio de la creciente influencia de los cárteles en la sociedad, ejercer la tarea periodística se ha convertido en el equivalente de “estar al filo de la navaja”, sufrir amenazas, denuncias, intimidación y el riesgo de perder la vida en el ejercicio informativo son una realidad cotidiana, alertó el coordinador de este semanario.
 
Rodríguez Castañeda presentó en la feria del Palacio de Minería junto con el periodista Ricardo Ravelo el libro “El México Narco”, un compendio de reportajes publicados por la revista Proceso sobre el narcotráfico en nuestro país.
 
Las sillas dispuestas para la presentación de la obra en el auditorio de la Academia de Ingeniería fueron insuficientes para los asistentes, quienes atiborraron el recinto. La mayoría de los presentes era lectores jóvenes de Proceso, aunque también algunos fieles seguidores que desde hace más de tres décadas compran este semanario.
 
Ambos periodistas centraron sus intervenciones en develar a los lectores del semanario los contratiempos de los reporteros de Proceso al informar en los tiempos del narcotráfico.
 
En su intervención, Rodríguez Castañeda citó varias anécdotas que ejemplifican el poder intimidatorio del narcotráfico. Recordó que hace dos años, en la feria del libro del Tecnológico de Monterrey, Proceso canceló una ponencia sobre periodismo y crimen organizado debido a amenazas de los capos de la droga.
 
El día en que se iba a presentar la ponencia, un correo electrónico contra el periodista Ricardo Ravelo llegó a la redacción. En él le advertían del riesgo que corría la vida de ambos si acudían a la cita.
 
Las semanas previas a dicha amenaza, Ravelo publicó un par de reportajes sobre el capo Sergio Villarreal, “El Grande”.
 
El director de Proceso citó otro caso, el del reportero Alejandro Gutiérrez, actual corresponsal de este semanario en España.
 
Un día un alto funcionario de la Secretaría de Seguridad Pública llamó a Rodríguez Castañeda para advertirle que los capos de la droga habían decidido terminar con la vida de Gutiérrez, quien cubría la fuente de seguridad.
 
 En consecuencia, en la dirección de Proceso se tomó la determinación de sacarlo del país para salvaguardar su vida.
 
“La vida empieza por superar una coyuntura informativa que está en constante mutación. La realidad se ha vuelto escurridiza, un hecho noticioso vive y muere en un instante”, reflexionó, en su turno, Ravelo.
 
Ricardo Ravelo recordó la demanda que interpuso en su contra el exgobernador de Sonora Ricardo Bours por publicar un reportaje con testimonios que lo involucraban con el crimen organizado.
 
Además de demandas, las intimidaciones de los capos también incluyen la compra masiva de la revista Proceso cuando algún texto les afecta. Esto ha ocurrido en Zacatecas, Tamaulipas, Veracruz y Morelos, citó, aparte el director de Proceso.
 
A pesar de lo anterior, Rodríguez Castañeda refrendó el compromiso de este semanario con “informar sin concesiones aun en los tiempos del narco”.