Un apagado Linares 2010

lunes, 22 de febrero de 2010

MÉXICO, D.F., 17 de febrero (apro).- Un empresario español, Luis Rentero, hace ya más de 20 años, organizó un torneo de ajedrez que pretendía ser la competencia más importante de la especialidad en todo el ancho mundo. Así nació el torneo de Linares, y con el tiempo se convirtió en el evento más fuerte de cada año. Los grandes jugadores del mundo hacían acto de presencia en dicha competencia y se decía que quien ganara dicho torneo sería alguna vez, campeón del mundo.

Jugadores como Topalov, Carlsen, Anand, Kasparov, Leko, Radjabov, Ivanchuk, Spassky, Karpov, Kramnik, Leko, entre otros,  participaron en su momento más de una vez en esta justa que se seguía por todos los canales públicos. Karpov una vez ganaría dicho torneo con un par de puntos de ventaja sobre todos sus rivales, incluso Kasparov, logrando una memorable hazaña. Kasparov ganó, desde luego, este evento y, además, fue uno de los animadores dentro y fuera del tablero.

Por ejemplo, en el 2003 perdió una importante partida contra el entonces juvenil Teimour Radjabov, también de Azerbayán, la tierra natal de Garry, y en la clausura de la competición, se le entregó a Teimour, el premio a la partida más brillante del torneo.

Ni lerdo ni perezoso Kasparov pidió el micrófono y se indignó públicamente indicando que los periodistas habían declarado a ésa, la mejor partida, porque lo habían derrotado y no porque fuese la mejor del torneo. Un comentario que, se dijo en su momento, fue totalmente fuera de lugar, pero que demostró lo que le importaba, cuando era jugador activo, la victoria a Kasparov.

Es interesante hacer notar que un torneo con las grandes estrellas del ajedrez requiere de mucho dinero. ¿La razón? Los profesionales cobran muchas veces un “sueldo” por jugar, además del premio que esté en juego. Rentero, hombre de mucho dinero, ponía las mejores condiciones para su torneo, pero eso sí, exigía que los jugadores se aplicaran al extremo. Odiaba los empates de “grandes maestros” e incluso penalizaba a los que –en su juicio– acordaban dividir el punto sin lucha alguna. El empresario no se tentaba el corazón y era capaz de multar económicamente tanto al último lugar del torneo como al ganador, si a su manera de ver las cosas, no se esforzaba por ganar cada partida.

Luis Rentero, años después, sufriría un accidente automovilístico que lo tuvo muy grave en el hospital, pero del cual se recuperó. Sin embargo, después de ese evento decidió ceder a la Alcaldía de Linares, la organización de dicho torneo y entonces el gobierno particular tomó las riendas del mismo. Debido a que no se contaban con los medios que proveía Rentero, el torneo buscó nuevos horizontes y consiguió que Morelia, Michoacán, patrocinara parte del evento. Un par de años se jugó Linares en Morelia, Michoacán y en Linares, España, aunque finalmente los organizadores pensaron que para los 25 años del torneo esta modalidad debía quitarse y el evento regresó a su tierra original.

Debido a la crisis y a otros factores, Linares 2010 se siente apagado. Participan Boris Gelfand, Vesselin Topalov, Vugar Gashimov, Paco Vallejo, Alexander Grishuk y Levon Aronian. Son sólo seis participantes y hoy día el evento no ha traído la emoción de otros años. Incluso Leontxo García, el ajedrecista/comentador más importante del mundo, ha dicho que probablemente este Linares haya padecido de los efectos de la crisis, de un mundo en donde el dinero está escaso y el ajedrez, sobra decirlo, no es una prioridad para los gobernantes. Aún así, el evento está en marcha y se espera que con la recuperación económica, Linares resurja como el torneo más fuerte que se juega en el circuito internacional hoy en día.

Curioso es todo esto, porque los jugadores que participan en Linares 2010 no son fáciles nunca y además, el torneo mantiene un nivel de fuerza sorprendentemente alto. No obstante, esto parece ser que a los medios y a los aficionados les ha quedado pobre la justa española. Quizás una posibilidad de que esto se revirtiera sería el ver a alguno de los contendientes empezar a vencer a sus rivales en cada ronda. Y aunque esto no es remoto, lo tradicional es que haya pocos triunfos y muchos empates. Si esto ocurre, el torneo pasará a la lista de eventos grises, el cual tendrá que buscar la forma de cambiar o perecerá a las modalidades e intereses de moda hoy día.

Como sea, Linares 2010 promete muy buen ajedrez. Son sólo tres partidas por día, pero el nivel de los contendientes presume que todos los encuentros serán interesantes y muy luchados. Habrá que ver si me equivoco en esta apreciación.

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