Nueva ola de rumores sobre narcoviolencia provoca pánico en Nuevo Laredo

martes, 23 de febrero de 2010

NUEVO LAREDO, Tamps., 23 de febrero (apro).- Por segunda ocasión en menos de una semana, los rumores sobre presuntos enfrentamientos entre grupos antagónicos, “levantones” y secuestros provocaron el cierre de escuelas y comercios en las ciudades de Matamoros, Reynosa, Valle Hermoso, San Fernando, Miguel Alemán, Díaz Ordaz y Camargo.
El detonador de los rumores fue esta vez la aparición de varias narcomantas en el norte y centro de la entidad, por lo que las escuelas de los tres niveles (básico, medio y superior) se vaciaron a media mañana. Largas filas de padres de familia se observaban en las inmediaciones de los planteles, a donde acudieron para llevarse a sus hijos. Un fenómeno similar ocurrió en Reynosa el pasado 18 de enero.
La psicosis se inició en Reynosa, luego de que esta mañana un comando de hombres fuertemente armados provocó terror cuando entró a la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, campus Reynosa, para “levantar” a tres estudiantes y cerró varias calles que conducen a esa institución.
Las versiones incluían, además, la presunta muerte del presidente municipal de esta ciudad, Ramón Garza Barrios, la cual fue desechada por la dirección local de Comunicación Social.
Para abonar el terror, en las principales ciudades de la entidad aparecieron mantas con distintos mensajes. En Nuevo Laredo las narcomantas decían:
“Cual es su mentalidad, invitamos al gobierno federal que ataque a todos los cárteles por igual, hasta su protegido, y que metan al gobierno en Durango y Culiacán, que es donde vienen las órdenes para hacer sus barbaridades, como sucedió en Ciudad Juárez y Torreon.”
En el estado de Durango, según declaraciones del arzobispo de Durango, Héctor González Martínez, asentó su residencia Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, cabeza del cártel de Sinaloa, cuyo centro de operaciones es Culiacán, la capital de la entidad que da nombre a la organización criminal del capo que se fugó de Puente Grande en el 2001.
Las calles de las poblaciones fronterizas de Tamaulipas quedaron prácticamente vacías; algunos comercios y empresas optaron por cerrar, luego de que el temor cundió entre la población, derivado de los enfrentamientos armados que han protagonizado ambos grupos en los últimos días, principalmente en las calles de Reynosa, Nuevo Laredo, Matamoros y Valle Hermoso.
Una fuente del gobierno estatal reconoció que han recibido reportes en el sentido de que en esas ciudades fronterizas circulan convoyes tripulados por personas armadas. Sobre los vehículos se pueden leer las letras CDG (presuntamente cártel del Golfo).
Aunque ninguna autoridad confirmó ni proporcionó reportes de los presuntos enfrentamientos, numerosos testimonios de personas que quedaron atrapadas en las balaceras, hablan de “decenas” de muertos.
Los medios de comunicación locales han recibido advertencias de los grupos delictivos para que se abstengan de publicar cualquier información relacionada con esta guerra que libran Los Zetas y cártel del Golfo, y a la que supuestamente se han unido otros cárteles, entre los que se menciona al de Sinaloa, que comanda El Chapo Guzmán.
Los tiroteos más intensos se registraron los días 8 y 20 de febrero en Reynosa y en Nuevo Laredo, la noche del 19 de febrero, cuando varios sicarios obligaron a personas que circulaban en esos momentos por la calle a bajar de sus vehículos, a fin de utilizarlos en la colocación de barricadas que impedían el paso de los grupos contrarios.
    El jefe del Departamento Regional de la Educación, Aurelio Uvalle Gallardo, comentó que en las más de 300 escuelas de la localidad no existe la orden de suspender clases por una situación de violencia, aunque reconoció que las labores quedaron paralizadas por el terror que se apoderó de los padres de familia.

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