Martín Orozco, el candidato panista amparado

miércoles, 24 de febrero de 2010

AGUASCALIENTES, Ags., 23 de febrero (apro).- El exalcalde de Aguascalientes, Martín Orozco Sandoval, logró la candidatura del PAN al gobierno del estado, pese a las acusaciones en su contra por supuesto tráfico de influencias y ejercicio indebido de la función pública.
Amparado contra un auto de formal prisión, Orozco Sandoval fue “destapado” por el presidente nacional del PAN, César Nava, el pasado jueves 18. Ni las acusaciones por el oneroso sueldo que percibía como alcalde, ni el fracaso en seguridad pública durante su gestión, ni las supuestas anomalías, nada desalentó al líder panista, quien avaló la designación por unanimidad.
El pasado lunes 22, el juez sexto de lo penal, Alfredo Quiroz, dictó auto de formal prisión en contra de Martín Orozco Sandoval, por los delitos de tráfico de influencias y uso indebido del ejercicio público.
Los delitos contra el exalcalde derivan de la adquisición de un terreno que era propiedad del ayuntamiento y que, tras una triangulación con un particular, quedó a su nombre, de acuerdo con la denuncia presentada por regidores del PRI.
El candidato panista a la gubernatura de Aguascalientes pagó una fianza de 23 mil pesos para continuar el proceso en libertad. La defensa legal, en tanto, correrá a cargo del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN.
Las acusaciones y excesos han sido una constante en la carrera política de Orozco, quien fue líder de la fracción panista en el Congreso local durante el periodo 2001-2004, cargo que dejó inconcluso para contender por la alcaldía de Aguascalientes.
En los comicios de ese año venció, con una diferencia de dos puntos, al priista Carlos Lozano de la Torre, quien impugnó el resultado, pero no logró la anulación de los comicios.
Ya como autoridad municipal, Martín Orozco fue cuestionado por la oposición, que le recordó que gobernaba un municipio con comunidades rurales y no exclusivamente la capital del estado Ello a propósito de su lema: “Aguascalientes, ciudad que trasciende”.
Pronto se hizo célebre como uno de los presidentes municipales con mejor sueldo del país, ya que cobraba 102 mil 763 pesos netos al mes y 37 días de aguinaldo.
La seguridad fue el punto débil en su administración, con un total de cuatro secretarios de Seguridad Pública, sin que alguno de ellos ofreciera resultados convincentes. El momento más trágico ocurrió el 15 de febrero de 2007, llamado “jueves negro de Aguascalientes”, cuando cuatro policías municipales fueron asesinados en un enfrentamiento con sicarios.
Tras el hecho, la oposición en el Congreso local reprochó que los policías municipales carecieran de chalecos antibalas.
Se dijo, además, que Orozco eligió a funcionarios con “negros antecedentes”, pues su cuarto secretario de Seguridad Pública, José Luis Solís Cortés, conocido como Dragón, estaba relacionado con la Hermandad del Polvo Blanco, un grupo de la Policía Federal Preventiva ligado al crimen organizado, de acuerdo con revelaciones que hizo el periodista Alejandro Gutiérrez en su libro Narcotráfico: el gran desafío de Calderón.
Orozco Sandoval también fue criticado por los gastos que realizó durante su administración: El 23 de octubre de 2007, diarios nacionales publicaron supuestos desvíos por 60 millones de pesos, correspondientes a “obras sin ejecutar, compra de despensas, viajes a la playas y hasta la compra de relojes para todos los regidores del Cabildo.
Y más: la oposición demostró que el exalcalde aguascalentense mintió al anunciar un supuesto viaje de trabajo a Barcelona.
A principios de 2007, el Partido del Trabajo exhibió un correo electrónico en el que autoridades de la ciudad española negaron tener conocimiento de alguna gira de Orozco, quien no logró dar continuidad al dominio panista en la presidencia municipal, que se remontaba a 1995, y entregó el puesto al priista Gabriel Arellano Espinosa.

El “discípulo” de Reynoso

El candidato panista a la gubernatura del estado colaboró con el actual gobernador, Luis Armando Reynoso, al ocupar la Secretaría de Desarrollo Social cuando aquel fue alcalde de Aguascalientes, a finales de los años noventa.
En 2004, ambos establecieron la fórmula para que el PAN conservara la gubernatura y la alcaldía de la capital. Para ello, Reynoso Femat utilizó el futbol como capital político, a través del equipo Necaxa. Y Orozco no escatimó en refugiarse bajo esa sombra.
El  4 de junio de ese año se ofreció un desayuno en la ciudad, para presenciar un partido de la selección de futbol en el Estadio Victoria. Ese día, mientras Reynoso Femat emitía el discurso oficial, Orozco se dedicó a distribuir volantes y calcomanías proselitistas.
Y al igual que lo hizo Reynoso, en su campaña Orozco se negó a participar en debates con los candidatos de otros partidos a la presidencia municipal. El Instituto Electoral tampoco se molestó en convocar a un encuentro con todos los aspirantes.
Una vez en la alcaldía, Martín Orozco se distanció de manera paulatina del actual gobernador. Y públicamente se quejó de un veto en su contra por parte de la televisora del gobierno del estado. El edil también se negó a firmar un desplegado de apoyo hacia el mandatario estatal, cuando en diciembre de 2006 éste fue amenazado con ser expulsado de las filas del PAN.
Tras dejar la presidencia municipal, Orozco Sandoval se promovió a la gubernatura a través de su agrupación, denominada “Causa Común”, con lo que desafió las intenciones de Reynoso Femat, quien pretendía imponer como su sucesor a Raúl Cuadra García, extesorero de la administración estatal y diputado federal.
Apenas dos días antes del “destape”, el gobernador minimizaba las aspiraciones de Martín Orozco y ante reporteros expresaba: “No lo conozco”. Pero vino el “destape”, y tuvo que recibirlo en sus oficinas.
Ironías de la vida: El propio Reynoso elogió a Orozco Sandoval como su alumno. El 11 de febrero de 2005 cuando este último era alcalde, dijo: “Fue mi discípulo, y a veces los alumnos superan al maestro”.