Por violencia, cierra oficina consular de EU en Reynosa

jueves, 25 de febrero de 2010

MONTERREY, NL, 25 de febrero.- La oficina consular de Estados Unidos en Reynosa, Tamaulipas, decidió hoy suspender sus actividades y reanudarlas el próximo martes 2 de marzo, como una medida de prevención ante la ola de violencia que afecta a esa ciudad fronteriza que ha costado la vida a casi una veintena de personas en las últimas 72 horas.
    El cónsul Michael Barkin dijo que la próxima evaluará la situación y determinará si el Consulado reabre sus puertas o las mantiene cerradas indefinidamente.
En un comunicado, el Consulado estadunidense en Monterrey recomendó a sus ciudadanos que se mantengan al tanto de la cobertura mediática sobre la violencia en la frontera.
    La agencia consular de Reynosa sólo tiene funciones de asistencia y depende del Consulado de Matamoros.
    Desde el miércoles, el Consulado de Monterrey recomendó a los ciudadanos estadunidenses evitar los viajes a Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, Tamaulipas, entidad fronteriza con Texas.
Diputados del PAN y PRD lamentaron la decisión del gobierno estadunidense, aunque también consideraron que Washington "no ha hecho su tarea" para frenar el tráfico de armas a bandas de narcotraficantes que operan en la frontera.
En entrevista en el recinto legislativo de San Lázaro, el diputado panista Oscar Arce Paniagua dijo que antes de cerrar consulados o emitir alertas para pedir a sus ciudadanos que no viajen a México, el gobierno de Barack Obama debe frenar la venta y tráfico de armas en su propio país.
“Quienes están armando a los cárteles de la droga son comerciantes y traficantes de Estados Unidos, quienes incluso pasan las armas hasta México", acusó el secretario de la Comisión de Justicia.
A su vez, el diputado perredista José Torres Robledo calificó de “grave” el cierre temporal de la oficina consular en Reynosa.
Dijo que es necesario replantear la estrategia de combate a la delincuencia en la zona fronteriza y fortalecer las medidas de vigilancia para frenar el tráfico de armas que ingresan al país.