Yucatán: El pleito entre Calderón y Ortega

viernes, 26 de febrero de 2010

MERIDA, Yuc., 25 de diciembre (apro).- La pugna electoral por la alcaldía de Mérida, entre panistas y priistas tuvo hoy un álgido capítulo que exhibió como protagonista principal al presidente Felipe Calderón y a los funcionarios de giras presidenciales.

El saldo: la gobernadora Ivonne Ortega no recibió en el aeropuerto a Calderón, se organizó una reunión privada de emergencia entre ambos funcionarios para presuntamente dirimir diferencia y el acto central de la gira estuvo a punto de reventar.

La querella entre Calderón y Ortega inició dos días antes cuando la gobernadora denunció que Presidencia no le había avisado de la gira de Calderón, por lo que tuvo que intervenir la Secretaría de Gobernación para ofrecer disculpas a la gobernadora.

Sin embargo, el conflicto continuó porque Ivonne Ortega, contra el protocolo oficial, no acudió al aeropuerto a recibir a Calderón.

Ante ello, personal de presidencia organizó una reunión de emergencia entre la gobernadora y el presidente en un espacio del mismo aeropuerto que se prolongó por más de una hora en la que Ortega habría externado su molestia por las desatenciones del gobierno federal.

Finalmente el acto oficial que tenía ver con la ampliación del Programa Oportunidades se realizó con más de una hora de retraso en el Gimnasio Polifuncional de San José Tecoh.

Durante la espera, grupos de priistas que habían lograron rebasar uno de los retenes del Estado Mayor Presidencial, así como una valla humana que formaron trabajadores uniformados del Programa Oportunidades, protagonizaron por lo menos tres conatos de enfrentamiento con grupos de supuestos simpatizantes del PAN.

Mientras eso sucedía, en el interior del gimnasio, el delegado de la Sedesol, Fernando Medina, invitaba a todos los secretarios del gabinete estatal e invitados de la gobernadora a retirarse. El conflicto crecía. Por su lado, personal de prensa del gobierno del estado informaba que Ortega no acudiría.

Poco después, todo cambió. Un joven con uniforme de la Sedesol recorrió todas las secciones del  auditorio para notificar a los asistentes, incluidos los beneficiarios de Oportunidades, que “la instrucción es que traten con respeto a la gobernadora, para no caer en lo mismo que ellos”. Conocido el mensaje, personal del gobierno del estado anunció que siempre sí asistiría la mandataria.

Calderón y Ortega entraron juntos al salón. El Presidente se dirigió de inmediato al micrófono y sorpresivamente hizo uso de la palabra. "Antes de todo, pido respeto, quiero que me hagan sentir como en mi casa, como siempre ha sido, y si no es así que me lo digan y nos vamos".

El daño estaba hecho. Calderón y Ortega se exhibieron distantes y fríos. No se dirigieron la palabra ni la mirada durante todo el evento.

En su discurso, Calderón sólo en tres ocasiones se refirió a Ortega como “la señora gobernadora”, evitando mencionar su nombre.

En su oportunidad, la gobernadora se dirigió de manera respetuosa a Calderón aunque muy sutilmente se refirió a lo acontecido. Habló de la necesidad de colocar el interés general del país por encima de cualquier otro e instó a mantener “la altura de miras para cuidar el interés superior de la nación”.

Sin embargo, más tarde, el gobierno del estado emitió un comunicado en el que si bien reconoce “la buena voluntad del Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, para mantener las relaciones institucionales y el respeto de la soberanía de nuestro Estado”, se quejó de que “esta mañana, durante la realización del evento del anuncio de expansión del Programa "Oportunidades," funcionarios de Giras Presidenciales y el, Estado Mayor Presidencial, entre otros, rompieron los acuerdos que para el buen desarrollo de la gira se habían formalizado ayer con la Oficina de Presidencia y la Secretaría de Gobernación, lo que básicamente implicaba la exclusión de autoridades estatales de toda participación en el acto en Yucatán”.

En el boletín yucateco se detalla que a su llegada el Presidente se entrevistó con la gobernadora “y, enterado de lo que estaba ocurriendo, lamentó la actitud de dichos funcionarios y manifestó que tomará medidas al respecto”.

Se denuncia también que “elementos del Estado Mayor Presidencial impidieron la entrada a los invitados del gobierno del estado, representantes del Poder Judicial y diputados pertenecientes a partidos distintos a Acción Nacional”.

Se informa que “empleados de la Secretaría de Desarrollo Social, en vehículos oficiales, trasladaron al evento a personas que no habían sido invitadas” que “personal de prensa de Gobierno del Estado y algunos representantes de los medios de comunicación locales, fueron también impedidos del acceso, además de que no se permitió la conducción del evento a los maestros de ceremonias del Gobierno del Estado, que invariablemente en cada gira presidencial lo hacen”.

El comunicado oficial revela que “funcionarios de primer nivel del Gobierno de Estado tampoco pudieron acceder al acto,  a pesar de identificarse plenamente y, en cambio, recibieron agresiones verbales por parte de grupos de personas que, desde el interior del recinto, coreaban consignas partidistas”.

Y concluye: “Esas fueron las anomalías reportadas y confirmadas ante el ciudadano Presidente, quien de inmediato ordenó corregir la situación y, de manera firme, expresó a la Titular del Ejecutivo de Yucatán que los hechos no quedarán impunes”.          

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