Cáncer, tercera causa de muerte en México: UNAM

jueves, 4 de febrero de 2010

MEXICO, D.F., 4 de febrero (apro).- Andrés Eliú Castell Rodríguez, jefe del Departamento de Biología Celular y titular de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, afirmó que, a pesar de los avances médicos, el cáncer se colocó en el tercer lugar dentro de las causas de muerte en México.
          Dijo que en la medida en que aumenta la expectativa de vida entre la población, crece la pandemia, en particular el cérvico-uterino y de próstata.
    Señaló que, por sexo, las incidencias más frecuentes en varones es por el cáncer de pulmón, estómago, hígado, colon-recto, esófago y próstata, y para las mujeres, el de mama, pulmón, estómago, colon-recto y cuello uterino.
    Por su parte, Jaime Berumen, académico en medicina genómica de la FM, dijo que de los 16 mil nuevos casos de cáncer cérvico-uterino que se presentan cada año, cinco mil terminan en decesos.
    En los últimos años, resaltó, esta neoplasia ha sido la más frecuente en el país, en tanto que el de mama, en algunas entidades, lo ha igualado e incluso rebasado.
    Añadió que en las naciones en vías de desarrollo es donde el cáncer cérvico-uterino tiene mayor incidencia.
        Dijo que en países del primer mundo, las campañas de prevención han funcionado por años, mientras que en los subdesarrollados no han tenido una difusión adecuada, como es el caso de México.
    Agregó que en México de cada mil mujeres, 30 padecen esa enfermedad, mientras que en Estados Unidos la proporción es de cinco por cada 100 mil.
    Precisó que las medidas de prevención como el papanicolaou, han permitido que en los países desarrollados haya disminuido su frecuencia en los últimos 30 años.
    Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2007 se registraron 514 mil defunciones; de ellas, los tumores malignos ocuparon el tercer lugar entre las principales causas de decesos a nivel nacional, con 68 mil 815 casos, sólo por debajo de las enfermedades del sistema circulatorio, y las endócrinas, nutricionales y metabólicas.
    Indica que en el país, el cáncer representó la tercera causa de muerte entre mujeres, con 35 mil 303 defunciones (15.4%), sólo por debajo de los decesos por enfermedades del sistema circulatorio, y las endocrinas, nutricionales y metabólicas. En los hombres, constituyó la cuarta, con 33 mil 509 decesos (11.8%).
    Ese mismo año, señala el INEGI, los tres principales tipos de neoplasia que causaron defunciones en mujeres, fueron el de mama (13.8%); cuello del útero (12.1%), e hígado (7.6%). En varones, el de próstata (15.7%), tráquea, bronquios y pulmón (14%), y estómago (9%).
A pesar de los avances médicos, el número de casos de cáncer se incrementa. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se prevé que los decesos por este mal aumentarán 45% entre 2007 y 2030 (el número de defunciones incrementará de 7,9 millones a 11,5 millones), en parte por el crecimiento demográfico y el envejecimiento de la población.
    Explica que el cáncer de pulmón es el que provoca un mayor número de defunciones en el mundo; otros tipos, como los de próstata, mama y colon, son más frecuentes en regiones desarrolladas, mientras que el de hígado, estómago y cuello uterino ocupan los primeros lugares en países en desarrollo.
    Señala que la aparición de una neoplasia se asocia a factores de riesgo como un modo de vida poco sano, que incluye consumo de tabaco y alcohol, una dieta inadecuada y falta de actividad física; exposición a carcinógenos en el entorno laboral o medio ambiente; radiación, y algunas infecciones.
    En México, dijo Castell Rodríguez, aunque el sector salud cuenta con buenos hospitales en la especialidad, se requieren mayores recursos, pues el tratamiento para las neoplasias es costoso. Una sesión de quimioterapia varía de entre 15 y 25 mil pesos, y un enfermo necesita de cinco a más sesiones, en un plazo de entre 15 y 30 días.
Afirmó que si a esto se aúnan otros tratamientos como radioterapias o cirugías, el costo aumenta, además del tiempo en que el paciente permanece hospitalizado.
“La situación es preocupante porque muchos tipos ocurren en la etapa productiva de la vida y durante el tratamiento las personas se ven imposibilitadas para trabajar”, apuntó.