Las alianzas PAN-PRD, de nadie con nadie

sábado, 6 de febrero de 2010

MÉXICO, D.F., 6 de febrero (Proceso).- ¿Cómo pueden aliarse dos partidos que en su declaración de principios son francamente opuestos? ¿Cómo pueden explicar estas alianzas ante sus electores, cuando van contra las plataformas políticas que les pidieron impulsar? Esto sólo es posible porque dichos partidos no se conciben como representantes de nadie una vez que obtuvieron los votos, y sólo defienden sus intereses de élite en el poder, responde Enrique Dussel, prestigiado especialista en filosofía política.

Las alianzas electorales que, al margen de sus principios, actualmente están fraguando el PRD y el PAN para arrebatarle gubernaturas al PRI en los próximos comicios, son un reflejo más de “la profunda crisis y descomposición interna” por la que atraviesan los tres principales partidos del país, asegura Enrique Dussel, especialista en filosofía política.

         El filósofo y catedrático universitario agrega con desencanto:

         “Se comenta que estas alianzas electorales corromperán a los partidos. No es cierto. Los partidos ya están corrompidos. Desde hace tiempo atraviesan por una crisis de principios realmente espantosa”.

         –¿Estas alianzas son entonces un problema menor?

         –Son alianzas coyunturales que a los partidos ni les quitan ni les agregan nada. Pueden hacerlas sin deteriorarse más de lo que ya están. Con alianzas o sin alianzas, su profunda crisis y descomposición interna seguirán siendo las mismas.

         –¿Se desdibujaron las peculiaridades ideológicas que los distinguían?

         –Totalmente. El PRI, por ejemplo, no tiene más principios; ya ni siquiera sabe si es de izquierda o de derecha. Al PAN no le queda ninguno de los principios que le inculcaron sus fundadores; de aquella gente proba y honesta salieron panistas corruptos que hoy ganan sueldos estratosféricos. Y del PRD ni se diga: su presidente, Jesús Ortega, acaba de decir que su partido dejará de lado sus principios para emprender estas alianzas electorales.  

         “Todavía en su congreso de Oaxtepec, realizado en diciembre pasado, el PRD renovó sus principios y prometió darle importancia a la ética. Y ahora, a las primeras de cambio, dice que las alianzas están fuera de los principios. ¿De qué se trata? No hay ninguna coherencia. Lo cierto es que ni siquiera la más mínima alianza puede hacerse sin principios.

         “Otro reflejo de la crisis de los partidos es que, actualmente, todos carecen de escuelas de formación de cuadros. Si un joven quiere entrar a un partido y dice: ‘Denme formación, quiero ser un profesional del partido’, seguramente lo pondrán a cargarle el portafolio a algún diputado para que le vaya aprendiendo sus malas mañas”.

         Doctor en filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y la Sorbona de París, Dussel es actualmente catedrático de filosofía política en la UAM-Iztapalapa. Es autor de varios libros, en los que analiza las formas del poder, entre ellos 20 tesis de política, Política de la liberación, Para una ética de la liberación latinoamericana y El encubrimiento del Otro.

         Una de las tesis centrales del filósofo es que el poder –“hilo conductor de toda la filosofía política”– reside originalmente en la comunidad, que lo delega a sus representantes, pero éstos suelen corromperse y ejercerlo en provecho propio, cayendo así en la “fetichización” del poder.

Extracto de la entrevista que se publica en la edición 1736 de la revista Proceso, ya en circulación.

Comentarios