Policías con miedo, mejor que renuncien: gobernador de Nuevo León

lunes, 1 de marzo de 2010

MONTERREY, N.L., 1 de marzo (apro).- El gobernador Rodrigo Medina de la Cruz llamó a los policías de esta entidad a “seguir dando la cara” contra el crimen organizado, y recomendó a quienes tengan miedo de hacerlo a que mejor renuncien.
    El llamado del mandatario nuevoleonés fue hecho en el marco de violencia que priva en la entidad, y que se recrudeció el fin de semana pasado, con ataques con granadas contra cinco edificios de corporaciones policíacas.
“Quien tenga miedo mejor que renuncie”, dijo Medina de la Cruz, para quien el recrudecimiento de la violencia y la inseguridad son consecuencia del combate que su gobierno ha emprendido contra el crimen organizado.
    “El que no quiera riesgos, pues mejor que renuncie; el que no quiera estar en esta posición dando la cara y de frente, pues mejor que se vaya; si no están bien con su vocación o nada más quieren estar en las buenas, pues realmente no son policías de vocación. Queremos gente que se anteponga y que si nos avientan una granada, que eso, al contrario, nos motive a responder y a seguir apretando y a seguir dando la cara”, sentenció.
    En la última semana, Nuevo León ha mantenido la alerta roja ante los hechos violentos que han provocado psicosis entre la población de los municipios colindantes con Tamaulipas y de la zona metropolitana de Monterrey.
    El pasado miércoles 24 de febrero, el Palacio Municipal de China, fue atacado a balazos; murieron dos policías. Ese mismo día se registró otro atentado en Los Ramones, mientras que el jueves, los reportes por robo de camionetas de lujo sumaron  40.
Entre tiroteos, denuncias por desapariciones y enfrentamientos que se mantienen en la opacidad, el fin de semana, la violencia se extendió a la zona metropolitana.
    La noche del sábado, poco después de las 11:00 de la noche, varios grupos de hombres vestidos de negro y encapuchados, atacaron con granadas, simultáneamente, los edificios de las corporaciones policíacas de Apodaca, San Nicolás, Santiago, Guadalupe y Cadereyta, municipios conurbados con Monterrey.
Las granadas estallaron en las estaciones de Cadereyta y San Nicolás, donde también se realizaron disparos, aunque sólo se contabilizaron daños materiales.
    Antes, alrededor de las 4:00 de la tarde del sábado, durante una persecución, un grupo de militares enfrentó a un comando al menos en tres ocasiones. El tiroteo inició en Cadereyta y terminó muy cerca de Saltillo, Coahuila, unos 300 kilómetros de recorrido, donde dos vehículos fueron perdidos de vista por los soldados.
    Durante el trayecto, algunas camionetas se desprendían del convoy para obstruir el paso de los militares; en la carretera que conduce a Nuevo Laredo, a la altura de Escobedo, cayeron dos sicarios abatidos por las balas.
    El momento más violento fue cuando en la autopista Monterrey-Saltillo, a la altura del poblado Casa Blanca, en la zona limítrofe de Coahuila y Nuevo León, de una camioneta descendieron sujetos con bazucas, que dispararon contra la caja de un trailer.
    Con la maniobra, lograron obstaculizar el paso de los militares que abrieron fuego e hirieron a los sicarios. De una brecha, otro vehículo todo terreno, llegó a la escena y recogió a los heridos para darse a la fuga.
    A través de correos electrónicos y mensajes sms, los habitantes se alertaban sobre los operativos y tiroteos. Las calles de la zona metropolitana lucieron menos transitadas que de costumbre durante el fin de semana.
    En este contexto, el gobernador Medina de la Cruz, afirmó hoy que en su política de seguridad va por buen camino, específicamente en lo relativo a los robos de vehículos.
Luego de advertir a los policías que si tienen miedo que renuncien, Medina de la Cruz sostuvo que los enfrentamientos y hechos violentos, como los granadazos del sábado, son reflejo de que se están dando golpes importantes a las bandas criminales.

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