Repudia homofobia de comediante... y lo castigan con cárcel

viernes, 12 de marzo de 2010

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 12 de marzo (apro).- Por arrojar una lata de refresco al comediante Teo González, en señal de protesta por sus chistes homofóbicos y racistas, un ciudadano recibió como castigo el encierro por toda una noche en la cárcel municipal de Huitiupán.
Jorge Díaz narró que el pasado miércoles 3 de marzo asistió al Deportivo 20 de Noviembre de esa localidad, al norte de Chiapas, donde se llevó a cabo un evento recreativo promovido por el ayuntamiento municipal.
“Me indigné ante los chistes homofóbicos y racistas del comediante Teo González, y le dije que eso era racismo y homofobia; él respondió que no, que ‘sólo eran chistes’ y continuó con el show”.
Sin embargo, añadió Díaz, “como mis quejas no fueron escuchadas ni atendidas, finalmente le arrojé una lata al comediante, como protesta ante la situación, hecho por el cual fui encarcelado toda una noche”.
Indicó que ese evento tuvo un alto costo y fue financiado con dinero público, lo que significa que con los impuestos se pagan actividades que promueven la discriminación de grupos de por sí estigmatizados, como son las culturas indígenas, las mujeres, la comunidad gay o las lesbianas:
“En otras palabras, el ayuntamiento municipal organizó y financió un acto racista, homofóbico y misógino, con lo cual violó los derechos humanos y constitucionales que debería proteger”, acusó Díaz.
Señaló que la obligación del Estado es combatir estas ideas y acciones, y su “deber es erradicarlas con ciencia, educación y cultura de calidad; en lugar de promoverlas con dinero público, fomentando así la violencia verbal y física hacia esos grupos que merecen el mismo respeto que todos los demás”.
Destacó que es contradictorio que mientras en la Ciudad de México se avanza en el reconocimiento de los derechos de la comunidad lésbico-gay, como es el matrimonio y la posibilidad de adopción, en municipios como Huitiupán, gobernados por el PRD, se promueva la discriminación de las minorías y se encarcele a quienes se oponen a esa práctica racista.
Dijo que reaccionó de esa manera porque “no puedo ni quiero ser cómplice de esta violación a los derechos. A los gay y a las lesbianas nos quedan dos opciones, o soportar violencia verbal, simbólica e incluso física, o reaccionar por nuestros propios medios, sabiendo que seremos castigados por las autoridades y amplios grupos sociales”.
Recordó que México ocupa uno de los primeros lugares en crímenes por homofobia y misoginia, y que shows como el de este “comediante de cuarta” alimentan el fuego de odio hacia hombres y mujeres “orgullosamente diferentes”.
La denuncia de Díaz fue respaldada, entre otros, por María Ignacia Navarro, misionera católica en Huitiupán, la videoasta chiapaneca Irene Rojas Padilla; la periodista Valeria Valencia; el sacerdote Bartolomé G. Martínez, y la antropóloga feminista Berenice Aguilar Vera.

Comentarios