Capturan a banda de secuestradores de "La Familia"

jueves, 18 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 18 de marzo (apro).- La Policía Federal detuvo a cinco presuntos integrantes de una banda de secuestradores y narcomenudistas que operaba en el estado de México y el Distrito Federal.
    Los cinco individuos, entre ellos una menor de edad, quienes supuestamente pertenecían a la banda de secuestradores denominada M 60, ligada a La Familia Michoacana, fueron presentados ayer por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, luego de ser detenidos en las inmediaciones de la estación del metro Valle Gómez, en el Distrito Federal, cuando circulaban a bordo de un vehículo descapotable negro.
    De acuerdo con la dependencia, Francisco Javier Carmona Rangel o César Ortega García, El M 60, de 22 años de edad; Uriel Flores Sepúlveda, El Charras (27); Francisco Alejandro Morales García o Francisco José Hernández Ramírez, El Pez (19); Edgar Alan Felipe Hernández, El Marino, y la menor María del Consuelo "N", de 17 años, son también presuntos responsables  del enfrentamiento ocurrido el 11 de enero pasado en Tultitlán, estado de México, que dejó como saldo tres muertos.
    La banda, que también se dedicaba a la venta de droga al menudeo, era dirigida por Francisco Javier Carmona Rangel o César Ortega García, originario del Distrito Federal, quien fungía como sicario de La Familia y jefe de plaza de Naucalpan, Coacalco, Tultitlán y Ecatepec.
Según la SSP, Morales García y Felipe Hernández brindaban protección al jefe de la banda y se encargaban de cuidar a las víctimas de secuestro. La menor era sobrina del líder de la organización delictiva y pareja de uno de los detenidos.
A la banda se le relaciona con varias ejecuciones cometidas en el valle de México, entre ellas la de la titular de la segunda mesa de investigaciones de la Unidad Mixta de Atención al Narcomenudeo (UMAN) de Ecatepec, ocurrida el 13 de noviembre de 2009, y de otras personas cuyos cuerpos fueron abandonados con mensajes en contra del director de la Policía Judicial del Estado de México.
De acuerdo con la base de datos de la Policía Federal, la organización secuestraba a sus víctimas en las inmediaciones de sus domicilios o negocios, con lujo de violencia y armas de grueso calibre, y exigía fuertes cantidades de dinero por su rescate, aunque en la mayoría de los casos las víctimas eran ejecutadas días después.
A los detenidos, a quienes se les relaciona con cinco averiguaciones previas iniciadas ante la Procuraduría General de la República, se les aseguró un arma corta, 82 envoltorios de cocaína, cinco teléfonos celulares y un radio de comunicación.

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