¡Hey girl!

lunes, 22 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 17 de marzo (apro).- Más performática que teatral, la puesta en escena ¡Hey girl!, del director italiano Romeo Castellucci --única propuesta internacional  de la edición 26 del ahora denominado fmx Festival de México (antes Festival del Centro Histórico)--, resultó decepcionante para la mayor parte del público que se dio cita en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

Como lo marca la tendencia estética de Castelucci, ¡Hey girl! es una propuesta más cercana a las artes visuales que a la teatralidad, donde la palabra está prácticamente ausente, de no ser por algunas aisladas y ciertas que se proyectan en una pantalla, y uno que otro balbuceo.

A decir del célebre director italiano, titular de la compañía Societas Raffaello Sanzio, sus propuestas buscan estar por encima del nivel cultural o conceptual para centrarse más en las sensaciones.

En esta ocasión la sensación prevaleciente fue la de tedio, que generó continuos bostezos de un público incapaz de descifrar la críptica y pretenciosa propuesta de Castelucci, pero con algunos momentos visualmente bellos, como la imagen con la cual inicia el espectáculo: Una mujer que surge de una especie de fango de silicón que se va derritiendo para “despertarla”.

El pretendido viaje interior que supuestamente busca generar esta propuesta, mediante vivencias que una mujer tiene a lo largo de un día común, queda muy  lejos de lograrse con este montaje por momentos plano, monotonal, que si tenía como objetivo principal reflejar el tedio de la vida del personaje, lo logró con creces.

El director europeo ha explicado en diversas ocasiones que la idea para crear este montaje nació cuando esperaba en un cruce vial y observó a un grupo de chicas que esperaba en la parada su propio autobús, sin hablarse ni mirarse.

“No sé qué sucedió después de aquello, pero creo que tiene que ver con el retrato del corazón humano. Se despiertan, se levantan y se preparan para salir. Salen. Fin de la historia.”

Para ello recurre a máscaras, efectos visuales, pantallas, cámara negra, rayos láser, el diseño sonoro de Scout Gibbon y la iluminación de Giacomo Corini que, sin embargo, no se alcanzan a percibir como un todo integrado.

Como lo señala Estela Leñero en el programa de mano, ¡Hey girl! tiene mucho de performance porque el cuerpo y el objeto, vinculados por la acción, son la materia prima del espectáculo. Pero también tiene algo del teatro del absurdo en esas situaciones beckettianas en las que el ir y venir de un lado a otro muestran la ansiedad existencial en busca de sentidos.

¡Hey girl! se estrenó en París en el 2006 y desde entonces se ha presentado en diferentes partes del mundo. Le anteceden obras como El génesis (1999), Tragedia Endogonidia (2001), también presentada en México, e Infierno, entre otras producciones de la compañía Societas Raffaello Sanzio.

 

ap/cvb

--FIN DE NOTA--

/v/v