Revolucione su ajedrez, de V. Moskalenko

lunes, 22 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 17 de marzo (apro).- Libros de ajedrez se escriben a diario, y quizás el ajedrez es el juego de mesa que más literatura tiene. Se calcula que en el mundo nacen alrededor de 10 mil libros de ajedrez por año. Y esto habla de la pasión que el ajedrez infunde entre quienes lo practican.

Si a esto sumamos las bases de partidas (que ya van por los cinco millones), los programas específicos para jugar al ajedrez –como Fritz, Rybka, Shredder, Hiarcs, etc.–, las revistas especializadas, los sitios en la red para jugar, entonces tenemos un sinfín de material ajedrecístico que podemos aprovechar.

Los ajedrecistas siempre buscan mejorar, y en algún momento todos tienen una especie de estancamiento. Siguen estudiando, pero parece que ya no progresan. Entonces buscan material que explique qué se debe hacer para salir de este bache y retomar el camino del avance.

Obviamente para ello se requiere de tiempo de estudio frente al tablero, pues en ese sentido el juego-ciencia es muy celoso y quien no se aplica con tesón, probablemente no verá buenos resultados a corto, mediano o incluso largo plazo.

Así, hay grandes maestros, muchos de ellos entrenadores, que han diseñado sistemas que supuestamente garantizan el progreso en ajedrez. Uno de ellos es el reciente libro de Viktor Moskalenko, Revolucione su Ajedrez, que es sin duda un interesante esfuerzo.

El autor pretende, desde el inicio, mostrarnos un sistema que, según él, nos puede enseñar cómo valorar y analizar las posiciones, saber quién tiene la ventaja y actuar en consecuencia con las jugadas más fuertes. El sistema que define, se basa en cinco “touchstones” (piedras de toque) que en mi opinión no resulta convincente: material, desarrollo, posición de las piezas y los peones, posición del rey, y tiempo.

En principio, si quitamos el quinto postulado, los otros cuatro forman de alguna manera lo que ya Steinitz nos enseñó sobre cómo valorar una posición. Moskalenko, en su quinto touchstone, indica que esto no se ha tratado en libros como Mi Sistema de Nimzowitch y, por ende, esto es probablemente lo que lo hace revolucionario, de acuerdo con el autor.

Mi opinión es que no hay nada nuevo bajo el sol. A diferencia de Nimzowitch, en Mi Sistema el autor pone ejemplos donde se aplican elementos como “el bloqueador”, “el peón pasado”, “ataque evolucionado vs ataque revolucionado”. Los ejemplos del ajedrez “dinámico” que muestra Moskalenko en muchas de sus propias partidas no parece poder aplicar su revolucionario sistema a las mismas.

Da la impresión que pasan dos posibles cosas: (a) o los ejemplos están mal elegidos o (b) el sistema simplemente no es aplicable a las partidas que presenta. De hecho, las partidas modelo que presenta para probar sus cinco touchstones se resuelven en posiciones complejas, de difícil evaluación y normalmente en apuro del reloj.

Pondré un ejemplo: en una posición determinada Moskalenko valora, a través de sus cinco touchstones, quién tiene la ventaja. Dice entonces -T2 +T3, es decir el blanco tiene inseguro el rey (no demasiado) y un poco más de ventaja en tiempos. ¿Pero qué es mejor? ¿Ventaja temporal o seguridad del rey? ¿Cómo contrastar una con la otra par llegar a una conclusión? Misterio.

Pienso que Moskalenko ha ido demasiado lejos en su sistema, y aunque es un enfoque interesante, no parece, sin embargo, dar verdaderos elementos para que el ajedrecista, al aplicar los cinco postulados de Revolucione su Ajedrez, mejore en hallar mejores jugadas.

En resumen, da la impresión que Moskalenko ha rescrito lo que ya Pachman, Nimzowitch y otros han dicho sobre la estrategia ajedrecística. No encuentro un verdadero sistema en el libro de Moskalenko ni manera de sacar provecho práctico a su enfoque.

Los ejemplos del libro distan de mostrar que el esquema basado en sus cinco principios sean tan útiles como el autor pretende hacernos creer. No obstante, es claro que Moskalenko ha hecho un interesante esfuerzo por mostrar un enfoque sobre cómo debe verse el ajedrez, aunque pienso que es demasiado ambicioso.

Si se me pidiera mi opinión sobre comprar o no este libro, yo diría que vale la pena adquirirlo, leerlo con cuidado y sacar cada uno sus propias conclusiones. Como sea, el libro está lleno de ejemplos muy ilustrativos, independientemente de si puede o no aplicarse el método propuesto por el autor.

 

cvb

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