Blinda PGR indagatoria sobre la muerte de Arturo Beltrán Leyva

jueves, 25 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 25 de marzo (apro).- En una investigación especial que abrió desde diciembre pasado, la Procuraduría General de la República (PGR) concentró toda la información sobre las circunstancias en que murió acribillado el narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, a manos de un comando de elite de la Marina-Armada de México, dentro de un departamento en Cuernavaca, Morelos.
Entre los archivos y oficios, bajo resguardo en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), está el resultado de la autopsia practicada al cuerpo del llamado Jefe de Jefes, quien habría recibido algunos de los disparos a menos de tres metros de distancia, que casi le provocaron el desprendimiento del brazo derecho.
De acuerdo con información obtenida por APRO, a través de la Ley de Transparencia de Morelos, junto con los resultados de la autopsia también están los dictámenes y estudios periciales que realizaron especialistas de la Procuraduría General de Justicia de Morelos (PGJE). La investigación tiene la clave SCO1/9899/2009.
Y en ese mismo archivo al parecer también se señala cómo es que los elementos de elite de La Marina-Armada de México habrían presumiblemente alterado la escena del operativo, arrastrando los cuerpos, a fin de que fueran captados por los fotógrafos enviados por los medios de comunicación.
Con esta misma indagatoria se podría concluir cómo es que los peritos de Morelos habrían incurrido en presuntas irregularidades en el manejo del cuerpo del capo antes de ser trasladado a la morgue, así como en la recopilación de las evidencias.
El Jefe de Jefes y su escolta murieron el 16 de diciembre de 2009. Ese día, cuando los peritos de Morelos ingresaron al departamento en el que fueron ultimados los narcotraficantes, supuestamente los marinos les pidieron llevarse los cuerpos rápidamente y entregar las pruebas recogidas, como los casquillos esparcidos en varios metros a la redonda.
Apenas dos días después del operativo, en el condominio Altitude, ubicado en Cuernavaca, la PGJE envió la carpeta con su investigación pericial a la PGR.
Tras la publicación de la fotografía del capo en varios medios de comunicación, la familia de uno de los marinos fallecidos en el operativo, Melquisedec Angulo, murió acribillado a manos de presuntos sicarios de Los Zetas, mientras dormía en su casa.
Pese a que el operativo en Morelos fue hecho por la Marina-Armada de México, la PGR tiene el manejo del archivo. De hecho, la dependencia ha tratado de concentrar toda la información disponible en un solo expediente.
Sin embargo, los resultados de la indagatoria podrían no conocerse jamás, pues de acuerdo con las últimas reformas en materia de transparencia al artículo 16 del Código Federal de Procedimientos Penales, la apertura de ese archivo está vetada para cualquier persona ajena al gobierno, aun cuando la investigación haya concluido.

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