La indiscreta Napolitano: Calderón pidió ayuda al Pentágono

sábado, 27 de marzo de 2010

WASHINGTON, 27 de marzo (Proceso).- Las declaraciones de la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, en el sentido de que elementos del Pentágono operan en México a petición expresa del presidente de este país, Felipe Calderón, provocó la ira de Los Pinos, que intentó desmentir esa versión. Sin embargo, lo que dijo la colaboradora de Barack Obama a la National Public Radio no sólo expresa el sentir del establishment estadunidense, sino que aviva a los sectores militares duros que piensan ya en llevar a territorio mexicano técnicas de inteligencia militar similares a las que aplican en Afganistán e Irak.

El presidente Felipe Calderón pidió al gobierno de Estados Unidos el envío de militares estadunidenses para que realicen operaciones contra el narcotráfico junto al Ejército mexicano, reveló Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Interior del gobierno de Barack Obama, el miércoles 24.

Entrevistada en el programa All Things Considered, de National Public Radio (NPR), Napolitano comentó ese día que el personal del Pentágono que se encuentra en el territorio mexicano está ahí a petición directa de Los Pinos. Con sus declaraciones, la colaboradora de Obama desmintió al gobierno de Calderón, cuyos integrantes niegan que se hayan abierto las puertas del territorio nacional a las tropas estadunidenses.

En el programa de la NPR, conducido por el locutor y periodista Robert Siegel, Napolitano habló del resultado de la reunión del Grupo Consultivo de Alto Nivel realizada el día anterior en la Ciudad de México, así como sobre el problema del narcotráfico en el vecino país. La funcionaria fue muy enfática al confirmar la presencia de personal del Pentágono en territorio mexicano a petición expresa de Calderón, según la trascripción de la entrevista radiofónica obtenida por Proceso.

–¿Hay algún papel, un papel potencial para los militares de Estados Unidos al sur de la frontera con México? –preguntó Siegel.

–Bueno, de hecho en nuestras reuniones (en México) estuvieron el jefe de Estado Mayor Conjunto, Mike Mullen. Y, como ya lo mencioné, el secretario de Defensa (Robert) Gates, quienes se reunieron con sus contrapartes militares.

“Y creo que se puede deducir de eso que hay pláticas sobre el papel apropiado de nuestro ejército, y más allá de eso no sería apropiado hacer un comentario”.

–Usted sabe, estoy seguro de que la presencia de militares de Estados Unidos en México es un asunto neurálgico para los mexicanos…

–Lo es. Y se ha hecho a pedido, consulta y cooperación con los mexicanos. Esto no significa que Estados Unidos se haya metido de manera unilateral; esto es cooperación, asistencia. Es un reconocimiento mutuo de que, como países vecinos, tenemos aquí algo en juego.

“Y lo mencioné ayer (martes 23)… Como usted sabe, hay un comercio cuyo valor se estima en mil millones de dólares que todos los días cruza la frontera de México. La gente necesita transitar por la frontera sin temor a ser víctima de la violencia. Y la gente que vive en las comunidades al sur de nuestra frontera necesita saber si se aplicará el estado de derecho”.

El conductor presionó a su entrevistada para que fuera más precisa en sus respuestas:

 –Sólo para dejar las cosas en claro: ¿está usted diciendo que el presidente Calderón expresó su apertura a la presencia de personal militar de Estados Unidos en México?

–Sí. Déjeme ser clara, porque este es un asunto muy delicado: En forma limitada nuestro ejército ha estado trabajando con el de México en su lucha contra los cárteles de la droga, pero a pedido del gobierno de México, en consulta con el gobierno de México; es solamente una parte de nuestros esfuerzos generales con México, que ante todo son de naturaleza civil.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1743 de la revista Proceso, ya en circulación.