Fallece chofer de Francisco Villa

martes, 30 de marzo de 2010

MONTERREY, N.L., 30 de marzo (apro).- Juan Carlos Caballero Vega, combatiente revolucionario de la División del Norte, falleció esta mañana a los 109 años de edad, debido a una serie de complicaciones respiratorias.

El veterano revolucionario, quien en su juventud se desempeñó como chofer del general Francisco Villa y participó en la incursión punitiva a Columbus, Nuevo México, en 1916, llevaba unos 20 años viviendo en un modesto asilo de ancianos ubicado al pie del cerro de La Silla, en Guadalupe, Nuevo León.

Su vida transcurrió lejos de pompas y homenajes, cargos públicos o negocios al amparo del poder. Y así murió, pues sus restos se están velando en el asilo “Gustavo Díaz Ordaz”, que sostiene el Club de Leones, donde murió en compañía de sus compañeros de vejez, con quienes vivió los últimos 20 años.

“Muchos compañeros de lucha han muerto, yo creo que todos. Ya nomás yo quedo, pero sí hay más, estamos en el olvido. Yo entré a los 14 años con mi general Francisco Villa, y mire, con tantos años que tengo, dónde estoy”, dijo Caballero Vega en una entrevista concedida al corresponsal el pasado 6 de enero.

Hasta entonces, la salud de Caballero Vega era envidiable, pues caminaba ocho kilómetros diarios y realizaba rutinas de calistenia, no obstante sus cataratas, falta de lentes, cobijas y otras carencias.

El próximo 24 de junio, Juan Carlos Caballero cumpliría 110 años de edad. Hasta donde sabe, sus hijos y varios nietos han muerto. De sus descendientes, se cree que viven en Estados Unidos, pero hace unos 20 años había dejado de tener contacto con ellos.

Sus restos serán sepultados mañana en un panteón municipal de Guadalupe.

 

“Hasta el último cartucho”

Para Juan Carlos Caballero Vega de nada sirvió la sangre derramada durante Revolución, porque hoy los mexicanos siguen siendo víctimas de políticos rateros y del mal gobierno; existe hambre y desolación en todo el país, dijo a Apro el pasado 6 de enero.

“Estamos rumbo del carajo, no vamos nada bien. Todo por culpa de este hombre, el presidente (Felipe) Calderón. Estamos peor que en 1910, hace cien años la gente de alguna forma tenía para comer en el campo.

“Hoy, eso se acabó, ya no hay campo y en las zonas urbanas hay hambre y desolación; por eso la gente tiene que organizarse para luchar contra el mal gobierno, contra sus políticos que son unos rateros”, arengó.

         Al tanto de noticias y escándalos políticos, lo mismo criticaba la situación económica que la reforma energética, pues afirmaba que “son las injusticias las que nos tienen en pie y atentos a lo que sucede”.

En esa entrevista expuso:

“De nada sirvió tanto esfuerzo, tanto sacrificio de tanta gente en la Revolución Mexicana de 1910, estamos peor y por eso hay que dar la batalla; la gente tiene que organizarse para defender sus derechos, nuestras familias, sus trabajos, su vida… si no nos defendemos, no valemos un cacahuate. Hay tantas cosas en común de aquel tiempo con el de ahorita.”

El veterano revolucionario afirmaba que los ideales de la Revolución se perdieron:

“Nos dimos en la torre por estos mendigos y todo para qué. Estamos del carajo por culpa de los políticos que son nuestros peores enemigos, y estoy hablando de todos.”

Molesto aún por la reforma energética que impulsó el gobierno de Felipe Calderón, aseguró que fue por orden de “los gringos”:

“Los gringos no tienen por qué decirnos cómo debemos de organizarnos para vivir, ellos no deben de intervenir para nada en nuestra vida nacional.

“Y luego si lo hacen ¿para qué estamos? Para qué están los jóvenes? Ahora resulta que el petróleo va a ser de los gringos, que son los que mandan… pues hay que levantarnos, protestar, pelear y si no hay quien, pues nosotros los viejos, seguro que sí. Y como decíamos en aquellos tiempos: ¡hasta el último cartucho!”

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