Precious

domingo, 7 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F. 7 de marzo (apro) La premisa es devastadora, pero su resolución es catártica: Precious es una cinta enriquecedora, sin llegar a caer en lo cursi o en un manual de autoayuda. Es una historia de autoconocimiento y de búsqueda de sentido. Una cinta que muestra la fragilidad humana y la facilidad con que pasamos del odio al amor… Todo eso es Precious (Based on the Novel ‘Push’ by Sapphire, EU, 2009).

La historia, dirigida por Lee Daniels, gira en torno a Clarice Precious Jones (Gabourey Sidibe), una adolescente con obesidad mórbida, quien está embarazada de su segundo hijo, cuyo padre es el mismo padre de Precious. Sí, incesto. Y para acabarla de amolar, resulta que la madre de Precious (Mo'Nique, en una gran actuación) odia a su hija, está convencida de que ésta se llevó a su marido y, precisamente por eso, la golpea a la menor provocación.

Precious ya se hubiera suicidado a no ser por su imaginación, por medio de la cual se transforma a un mundo mejor en donde ella es toda una celebridad y aparece en portadas de revistas.

La vida de Precious da un giro cuando es expulsada de su escuela, una de las pocas cosas que la mantienen a flote, y llevada a una escuela Alternativa, un lugar en donde asisten chicos problemáticos. Ahí se topará con la maestra Rain (la bella Paula Patton), quien será pieza clave en el proceso de la chica.

Daniels consigue contar esta desgarradora historia de una manera sutil, por momentos bastante cruda y angustiante, pero nada que nos haga salir en shock de la sala de cine.

Visualmente es sencilla, y salvo en las partes en las que Precious está soñando con un mundo mejor, el resto del tiempo la fotografía se ve sucia, lo cual nos enfrenta un poco con la realidad del personaje principal: nada en el mundo de Precious parece valer la pena.

Una excelente película, sin duda una de las mejores del año, con todo y que apenas van tres meses de este 2010.

 

 

 

 

 

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