Matan a ocho en el Edomex

jueves, 1 de abril de 2010

MÉXICO, D.F., 1 de abril (apro).- La narcoviolencia dejó en el Estado de México un saldo de ocho víctimas, en su mayoría jóvenes de entre 18 y 26 años de edad.
     Cinco cuerpos fueron encontrados en la colonia Clara Córdoba en Nicolás Romero, mientras que los otros tres, en Villas de las Palmas, Atizapán.
     Según las autoridades municipales de Nicolás Romero, alrededor de las 23:35 horas de ayer, sujetos armados, a bordo de cuatro vehículos, dispararon contra cinco vecinos de la colonia Clara Córdoba, casi en la esquina de las calles Antonio Martínez y Herminio Cruz.
     Vecinos de esta colonia llamaron a la policía municipal a las 11:35 horas para pedir auxilio, y reportar una balacera en la comunidad. Cuando llegó la autoridad, los agresores habían huido.
     En el lugar quedaron los cuerpos sin vida de Agustín Gómez, de 18 años de edad; Giovanni Agustín Gómez, de 21; Eduardo Velarde Rodríguez, de 26; José Manuel Salazar Rodríguez, de 22, y Martín N El Pelón, todos habitantes de esa comunidad.
     La colonia Clara Córdoba es habitada en su gran mayoría por militantes del grupo Antorcha Popular, quienes controlan las escuelas ubicadas en la colonia, que surgió como asentamiento irregular.
     Cerca de la media noche se registró otra balacera en la colonia Villa de las Palmas, ubicada en Atizapán de Zaragoza, en los límites con Nicolás Romero, donde un grupo armado disparó contra seis personas, tres de las cuales murieron y tres quedaron lesionadas, las cuales fueron trasladadas a hospitales para su atención médica.
     Autoridades policíacas presumen que se trató del mismo comando, debido a la cercanía de las colonias Clara Córdoba y Villa de las Palmas y a que los ataques fueron casi simultáneos.
     La agresión en la colonia Villa de Las Palmas se produjo en la esquina de las calles Real de Amapola y Real de Tulipán, donde quedaron los cuerpos de tres hombres y otros tres resultaron lesionados.
     De manera extraoficial se dijo que todos ellos tenían entre 20 y 28 años de edad y que presuntamente fueron ejecutados por ajustes entre narcomenudistas.