"Horas de gracia", de Juan Tovar

domingo, 11 de abril de 2010

MÉXICO, D.F., 7 de abril (apro).- La Compañía Nacional de Teatro (CNT) presenta su primer montaje de 2010, estrenado el pasado 26 de marzo en el marco del 26 Festival de México en el Teatro Julio Castillo: Horas de gracia, de Juan Tovar, dirigida por José Caballero.

La propuesta gira en torno a la debatible figura de Agustín de Iturbide, en un supuesto diálogo con Antonio López de Santa Anna. Presumiblemente en sueños, Santa Anna insta a Iturbide para recapitular sobre su trayectoria, reviviéndola con recursos oníricos.

Juan Tovar supone que a Iturbide, antes de ser fusilado, se le conceden unas horas de gracia en las que, a través del sueño, tiene la oportunidad de revisar su trayectoria desde que era un coronel del ejército realista y posteriormente consumador de la Independencia de México (el generalísimo que logró el pacto con las fuerzas insurgentes).

Su ascenso al trono, su unción como primer emperador de México, su falta de entendimiento con el primer Congreso mexicano, su abdicación, su exilio y su regreso para “proteger a México” de una posible invasión de España y de Francia, son algunos otros de los momentos de la vida de Iturbide abordados en esta obra.

Desde el texto de Juan Tovar la pieza está concebida como un sueño, por lo tanto no se trata de una reconstrucción de hechos, sino que se deja un amplio espacio para la fantasía. Sin embargo, es el trabajo de José Caballero el que le da una auténtica teatralidad a un texto que de otra manera podría resultar muy aburrido.

En este sentido, tanto la dirección de Caballero como la escenografía e iluminación de Alejando Luna y el vestuario de Jerildy Bosh, refuerzan el carácter onírico de la puesta a través, entre otros elementos, de alteraciones de espacio y tiempo, así como la duplicidad de personajes.

La obra cambia de tono frecuentemente. En algunos momentos los diálogos son muy sobrios, casi trágicos, rituales, para súbitamente pasar a una atmósfera fársica, yuxtaponiendo diversos elementos de manera aparentemente arbitraria, como sucede en los sueños.

El espacio escénico es una plataforma blanca, con una gran inclinación, que viene a representar una especie de limbo en el que se suceden las acciones de Horas de gracia, muy al estilo de las escenografías de Alejandro Luna, con una iluminación fría, donde Iturbide realiza su examen de conciencia después de su fusilamiento.

Este escenario contrasta con un espacio realista: la oficina del general Felipe de la Garza, quien apresó a Agustín de Iturbide en la localidad de Padilla, en Tamaulipas, donde el entonces exemperador permaneció preso sus últimos días, y ese espacio también representa en la obra el lugar de la Junta de Gobierno, el sitio --de manera alegórica-- donde se corona Iturbide y la Corte Imperial.

El vestuario está diseñado básicamente en dos colores --blanco y negro--, con algunos detalles en otros tonos. Asimismo, la música original de Daniel Goldaracena incluye algunas canciones que reflejan casos populares, situaciones de la época que prefiguran lo que conocemos actualmente como corridos.

También se incluye música electroacústica que acompaña al montaje de principio a fin y que va generando diferentes atmósferas no realistas.

Las actuaciones están a cargo de Juan Carlos Remolina, Arturo Beristáin,  Everardo Alzate, Diego Jaúregui, Carmen Mastache, Oscar Narváez y Claudia Padilla, entre otros. Las funciones se realizan miércoles, jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.

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